Galicia tendrá 242 kilómetros de AVE aislados de la red estatal en el 2012

GALICIA

Una brecha de 140 kilómetros que estará en obras separará el eje interior del resto

24 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Galicia será en el 2012 un territorio único en Europa. En esa fecha, que era en principio la que debía marcar la llegada del AVE a la comunidad, los gallegos disfrutarán del lujo de tener una red interna de alta velocidad que alcanzará los 242 kilómetros de longitud, formada por una T que unirá Ourense con Santiago y A Coruña con Vigo. El problema es que este eje interior no estará conectado con la red estatal de alta velocidad, pues para entonces todavía estarán en obras 140 kilómetros entre Cernadilla (Zamora) y Ourense.

Para finales del 2012 está previsto que el eje atlántico entre A Coruña y Vigo esté ya a pleno rendimiento y completamente electrificado, aunque en estos 155 kilómetros será difícil que se puedan alcanzar velocidades superiores a los 220 kilómetros por hora.

También estará terminada la línea Santiago-Ourense, unos 87 kilómetros en los que los trenes sí podrán alcanzar velocidades superiores a los 300 kilómetros por hora, pero que, al llegar a Ourense, se encontrarán con una brecha de 104 kilómetros hasta Lubián que todavía estará en obras, debido en buena medida al replanteamiento técnico que en los últimos meses ha sufrido este trazado para evitar su coincidencia con la línea actual y lograr velocidades superiores a las previstas por el Gobierno de Aznar.

Rediseños como el que va a afectar a 62 kilómetros entre Porto y Lubián, retrasos acumulados en la aprobación de los proyectos y la licitación de las obras -este es el caso de los 36 kilómetros zamoranos entre Cernadilla y Lubián que aún no han sido contratados- y errores de bulto como no haber planteado en doble sentido el túnel del Padornelo explican este modelo ferroviario singular que los gallegos tendrán dentro de tres años.

En cualquier caso, existen medios para superar la brecha y aprovechar los tramos abiertos para reducir los tiempos de viaje con Madrid. El problema es que la línea convencional en la zona que está en obras no está electrificada y no permitiría utilizar trenes Alvia que reducirían a cuatro horas y media las actuales ocho horas de viaje a Madrid. Pero sí se pueden enganchar locomotoras diésel y utilizar intercambiadores de ancho en Ourense y Zamora (no está claro que los 94 kilómetros entre la capital y Cernadilla estarán completamente terminados en el 2012, pues faltan por licitar 10 a la salida de Zamora), lo que permitiría ganar hora y media o dos. Eso si no se acomete la electrificación de la línea convencional en los tramos pendientes, propuesta que defienden algunos expertos.