Los sindicatos con representación en el sistema educativo se han posicionado unánimemente en contra de la derogación del decreto o, en caso de que haya una nueva norma, de que suponga un paso atrás en la normalización lingüística del gallego. ANPE. El sindicato educativo ha presentado en las cuatro juntas de personal docente una propuesta para basar el debate en el consenso parlamentario del 2004 (cuando se aprobó el Plan de Normalización). En caso de articular un nuevo decreto, no debería derogarse el actual hasta que el otro esté elaborado, «e o novo debe facerse co obxectivo de desenvolver políticas concretas para protexer o galego e para estimular o seu uso e expansión».
El sindicato CC.?OO. mantuvo el lunes su primera reunión con el nuevo conselleiro de Educación. En ese encuentro manifestó su «compromiso inequívoco coa normalización do galego no ensino», por lo que, en esa línea, reclama «o mantemento do Decreto 124/2007». Cualquier posible modificación, añaden, debe hacerse sobre la normativa del más amplio consenso.
El sindicato mantiene su compromiso inequívoco con la normalización del gallego en la enseñanza, de ahí que reclame que se mantenga la norma. Cualquier modificación, apuntan sus responsables, debe hacerse con el consenso de los representantes políticos y sociales.
Esta organización se muestra contraria a la derogación del decreto y a alternativas como la segregación, que califican de «pedagoxicamente aberrante». CIG-Ensino. En su reunión con el conselleiro de Educación de esta semana rechazaron la decisión unilateral de la Xunta de derogar el decreto. Ayer sumaron a estas críticas la postura de la Administración frente a los procesos selectivos a la función pública. Los nacionalistas se lamentaron por el odio que atribuyen al Gobierno contra el idioma gallego, «que despreza de xeito autoritario, dá as costas e fai oídos xordos ao clamor popular, evidenciado na maior manifestación en prol do noso idioma que percorreu o pasado domingo as rúas de Compostela».