Rojo propondrá a los grupos políticos reformar el reglamento del Parlamento
03 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Todavía no ha tenido tiempo de ocupar su nuevo despacho en el pazo de O Hórreo, lugar al que llegó siendo una desconocida en el 2001, solo dos años antes de convertirse en conselleira con Fraga. Pilar Rojo (A Coruña, 1960) se está amoldando a su nueva responsabilidad de presidenta del Parlamento, mientras barrunta en su cabeza el plan de austeridad que desea aprobar en breve.
-¿No cree que el cargo es como un premio de consolación por no entrar en el Gobierno?
-No me lo tomo así, yo ya he estado en el Gobierno y siempre he dicho que iba a estar donde quisiera Alberto Núñez Feijoo, porque confío en él y lo valoro mucho. Además, creo que es la hora de ser leales y dejarle al presidente su tiempo para que encaje las piezas.
-¿Cómo se lo comunicó?
-Me llamó por teléfono y me dijo «te ha tocado, me gustaría que fueses tú» y poco más. Pero me emocionó que gran parte del grupo parlamentario me propusiera a mí para este puesto.
-Un presidente del Parlamento no suele tener después mucho más recorrido. ¿Contempla el puesto como una «estación termini» para su carrera?
-Hay precedentes para todos los gustos. Todo es una cuestión de circunstancias, porque si no ganásemos las elecciones no estaría aquí. Hoy me toca estar aquí y mañana ya veremos. En la política yo vivo al día.
-¿Le ha dado algún consejo Villarino para este cargo?
-La vi después de la constitución y hemos quedado en charlar o tener una comida relajada, así que le voy a tomar la palabra porque me apetece.
-¿Qué desea hacer del Parlamento?
-Hay dos aspectos, por un lado la labor más política, de debate, y después está la parte más interna, de gestión, que puede ser más parecida a un departamento administrativo. Pero por ahora estoy concentrada en el debate de investidura.
-Pero qué le gustaría hacer, por ejemplo, con las sesiones de control al presidente. ¿Deben seguir en el «prime time» de la Cámara?
-Creo que eso no está mal, pasa en las Cortes, y se establece una hora fija para el control al presidente. Eso ya se hacía antes y no me parece mal que se mantenga, porque es uno de los actos más importantes.
-El Parlamento tarda más de nueve días en reaccionar a catástrofes o asuntos de la actualidad. ¿Es eso normal en la era de Internet?
-Creo que este es uno de los motivos por los que se debe abordar una reforma del reglamento, porque el actual tiene carencias y, al menos el PP, llevaba la reforma en su programa electoral. Si el Parlamento debe ser el reflejo de la sociedad, no es lógico que algunos temas se aborden 15 días después de ocurrir.
-¿Cuáles serán los grandes asuntos de su mandato?
-Quizás sea un poco prematuro hablar de eso, pero creo que la reforma del reglamento de la Cámara puede ser uno, y otro asunto es intentar cerrar entre todos el Estatuto de Autonomía.
-¿Hay algo de la anterior etapa que no querría repetir?
-No es el momento de criticar lo que ha pasado, sino de mirar al futuro, y creo que cualquiera que llega a esta presidencia quiere hacerlo muy bien. Creo que Lola Villarino quiso hacerlo muy bien, y estoy convencida de que yo también tendré errores. Lo que puedo hacer es comprometerme a actuar con responsabilidad y pedírsela también a los distintos grupos políticos.