Rompe el gobierno de consenso de la Universidade de Santiago

GALICIA

Hace poco más de una semana anunciaba su marcha del equipo de gobierno de la Universidade de Santiago (USC) el vicerrector de Relacións Institucionais, Lourenzo Fernández Prieto. Lo hacía para evitar futuras tensiones en la dirección y garantizar un mandato estable, ya que era el único integrante del equipo de dirección y miembro de la plataforma Universidade Aberta (UA) con posibilidades de encabezar una candidatura al rectorado en el 2010.

El rector de la USC, Senén Barro, se presentó en el 2006 a las elecciones con un equipo en el que se integraron las tres plataformas de profesorado que hay en la institución, UA (nacionalistas), PUP (de tendencia más socialista) y Converxencia Universitaria (situada más a la derecha). La marcha de la cabeza visible de UA, con el objetivo de postularse en el futuro como candidato a rector, provocó que PUP (que aupó a Senén Barro en los dos últimos mandatos) anunciara que esta marcha suponía la ruptura del pacto. Fernández Prieto, sin embargo, proponía ser sustituido por otro profesor de su grupo y acabar así el mandato. El rector se negó a hacer esta sustitución, y finalmente todos los miembros del grupo nacionalista en el equipo de gobierno (en total cuatro vicerrectores y una vicerrectora adjunta) presentaron su dimisión.

El equipo rectoral se queda así con un ejecutivo en minoría en el último año de gobierno (las anteriores elecciones fueron en mayo del 2006). Para el rector, quien aseguró que personal e institucionalmente siente «fondamente esta decisión», la marcha de Fernández Prieto supuso «unha desagradable sorpresa». Ahora le toca el turno de reconfigurar todo el equipo de gobierno. Senén Barro señala que tiene las manos libres y que no aceptará que ninguna plataforma de profesorado le imponga nombres «porque si». Hará todo lo contrario, indicó, a estas alturas de mandato, y buscará a personas que ya de entrada ofrezcan una capacidad para hacerse con cargos de responsabilidad, teniendo en cuenta que dispondrán de poco más de un año para gestionar sus competencias. En cuanto a los plazos para rehacer el gobierno, Barro no se pone fecha, pero asegura que las medidas de reorganizar competencias serán rápidas, aunque las de incorporar a nuevas caras se retrasarán más.

El rector apuesta por aprovechar para mejorar la eficiencia con el cambio, valorando sobre todo el momento delicado por el que atraviesa la institución con la adopción del espacio europeo de la educación superior y con la paralización del plan de financiación por la Xunta, que ahora hay que negociar con otro Gobierno autónomo.

Larga cadena de rupturas

Mientras el rector optó por un discurso poco beligerante y agradeció a todos los miembros del equipo de gobierno su trabajo, los vicerrectores salientes fueron más contundentes en sus argumentos. Los cuatro integrantes que acaban de presentar su dimisión (Fernández Prieto ya la había presentado antes) comparecieron para recordar que Universidade Aberta se comprometió con la continuidad del gobierno si el rector hubiese sustituido a Lourenzo Fernández. Al no hacerlo, se rompe la representación equilibrada que se pactó en las elecciones.

Los nacionalistas recuerdan que la reacción «excluínte» de la PUP, que dio por roto el pacto, dificultó mucho el llegar a una solución, y aseguraron que en lo que queda de gobierno llevarán a cabo una oposición «programática». Respecto a los tres años de dirección conjunta, los miembros de UA no niegan las discrepancias que ha habido, «tendo mesmo que soportar ao longo de todo este período o veto a algunhas das nosas propostas e a dimisión dos nosos máis próximos colaboradores».

Los ya ex vicerrectores aseguran que promoverán una candidatura al rectorado, intentando conseguir los máximos apoyos posibles de todos los grupos universitarios.