Figurantes de la película gallega denuncian que la empresa que hizo el «casting» no les pagó lo pactado
18 mar 2009 . Actualizado a las 12:11 h.El estreno de la película gallega Los muertos van deprisa se hizo esperar por problemas presupuestarios. Una especie de maldición que parece que persigue a esta producción hasta después, incluso, de su feliz llegada a las pantallas. Y es que ahora los figurantes de la película denuncian que los servicios prestados no se han visto remunerados por parte de la empresa que los contrató. ACGAL, que realizó el casting para seleccionar a los extras por toda A Mariña lucense, ha cerrado sus puertas y desconectado sus teléfonos sin haber satisfecho los salarios de los aproximadamente 300 actores temporales que contrató, según denuncian estos.
«Todo saltó en verano, con la película ya rodada. Teníamos un contrato con esta empresa, según el cual realizarían la selección de figurantes y se ocuparían de sus pagas. Llegamos a pagarles unos 26.000 euros de los 30.000 pactados, pero a la vista de lo sucedido intentamos hacer presión con la cantidad restante, aunque no funcionó», cuenta el director de la cinta, Ángel de la Cruz. Los extras acudieron entonces a la productora, donde les ofrecieron apoyo jurídico. «Nosotros no podemos denunciar porque han cumplido su parte de facilitarnos actores. Son los figurantes los que tienen que dar el paso, pero estamos hablando de cantidades de 100 o 200 euros, así que muchos pensarán que no les merece la pena. El problema es que a algunos que estaban en paro o jubilados les han descontado las jornadas trabajadas de la pensión», afirma el director gallego.
Del local de esta empresa cuelga el cartel de se alquila y las líneas telefónicas que tenían contratadas han sido dadas de baja. «Les hemos mandado dos burofaxes, uno rescindiendo el contrato, pero hasta la fecha no hemos recibido ningún tipo de contestación», lamenta De la Cruz.