Una granizada provoca tres choques en cadena en media hora en la AP-9

La Voz

GALICIA

Una veintena de coches se vieron implicados en los siniestros ocurridos en Miño, Bergondo y Betanzos

20 ene 2009 . Actualizado a las 10:55 h.

La autopista del Atlántico fue ayer de nuevo el escenario de una situación crítica. Una fuerte granizada provocó tres accidentes en cadena pasadas las diez de la noche en poco más de media hora en tres tramos muy próximos de la AP-9 en Miño, Bergondo y Betanzos. Una veintena de coches se vieron implicados en los choques, si bien no hubo que lamentar daños personales de gravedad.

El primero de los siniestros tuvo lugar en Miño apenas unos minutos después de las diez de la noche. Una docena de turismos protagonizaron una colisión muy espectacular por cuanto varios de los vehículos acabaron volcados sobre el asfalto. No obstante, se saldó sin daños personales graves. De hecho, solo fueron evacuadas dos personas, una con un brazo roto y otra con un golpe en la cabeza que, aparentemente, no revestía mayor gravedad.

Uno de los ocupantes de uno de estos turismos, que salió ileso, relataba lo ocurrido a pie de vía: «Estaba todo cubierto de granizo, no sabemos cómo perdimos el control del coche».

Apenas unos minutos después, a las 22.30 horas, se registró la segunda de las colisiones en cadena. En este caso fueron cuatro los vehículos inmersos en el choque que se produjo en un tramo de la AP-9 a la altura de Bergondo. La crisis desatada por la fuerte granizada tuvo su corolario a las 22.41 horas en un punto de la autopista a su paso por Betanzos, cuando otros tres coches se vieron implicados en el tercero de los accidentes múltiples.

Varios conductores y ocupantes de coches siniestrados mostraron su malestar con la gestión de accidentes y criticaron la falta de medios. Por el contrario, fuentes de Audasa, la concesionaria de la autopista, aseguraron que en ningún momento se llegó a cortar el tráfico y que se activaron los medios necesarios para solventar la incidencia. La Guardia Civil desvió los vehículos que transitaban por la autopista por la gasolinera que está frente a la urbanización de Martinsa-Fadesa en Miño, lo que permitió evitar males mayores.

Estas fuentes sostienen que se envió un convoy quitanieves cuatro minutos después de recibir el aviso del primer accidente. Precisan, además, que a las 15.00 horas de ayer se había señalizado el peligro de granizo en la autopista y a partir de las 20.40 horas se recomendó circular a 80 kilómetros por hora.

Esta cadena de accidentes fue la incidencia más grave registrada ayer. En todo caso, el temporal también se dejó notar con fuerza en la costa, como lo prueba el hecho de que numerosos marineros se quedaron en tierra y algunos incluso tuvieron que poner sus embarcaciones a resguardo para evitar daños. Fue el caso de la Costa da Morte: en Corme se subieron los barcos al puerto para prevenir posibles desperfectos por las olas, que también causaron daños en Laxe al arrastrar los aparejos de pesca situados en la zona portuaria. La flota de bajura permaneció amarrada en buena parte del litoral gallego y solo algunas embarcaciones de Fisterra salieron a faenar.

Las olas invadieron los paseos martítimos de localidades como Malpica, Camelle y A Coruña y en otras localidades como Ferrolo Pontevedra el viento provocó pequeños desprendimientos.