Touriño alienta el voto para inyectar fuerza a Galicia en «tempos difíciles»

GALICIA

Convoca los comicios del 1 de marzo con una declaración institucional en la que reivindica la acción de su Gobierno

06 ene 2009 . Actualizado a las 02:32 h.

La intensa precampaña que ha marcado el pulso político del país en el último cuatrimestre arrancó ayer oficialmente con la firma por parte del presidente de la Xunta del decreto de disolución del Parlamento y de convocatoria de las autonómicas para el 1 de marzo próximo. Emilio Pérez Touriño aprovechó la rúbrica de ese decreto, que hoy será publicado en una edición especial del Diario Oficial de Galicia, para presentar una declaración institucional en la que animó a los gallegos a participar en los comicios y proporcionar así «forza a Galicia» en un contexto de «tempos difíciles» por la crisis.

En el mensaje que la Xunta hizo llegar a los medios de comunicación, Touriño concilió una reivindicación de la acción del Ejecutivo en su primer mandato con una llamada a la unidad social para encarar con confianza esa coyuntura económica adversa. A modo de balance de la gestión del bipartito que puso fin a 16 años de fraguismo, Touriño proclamó que «Galicia pode estar satisfeita de si mesma por todo o que logrou nestes últimos anos. Polo camiño que elixiu e que emprendeu». Defendió que la comunidad «tiña que aproveitar o período de crecemento económico para correr máis que os demais. Para avanzar máis rapidamente no seu progreso e na súa modernización. Para acurtar distancias coa Europa máis desenvolvida», señaló. En opinión del presidente, la Xunta tiene esos deberes hechos: «É o que fixemos».

Touriño volvió a buscar en la gestión del bipartito el contrapunto luminoso a las sombras que proyectó sobre el legado del PP. Subrayó que «Galicia tiña que gobernarse como unha democracia moderna e plena», con una «Administración transparente, libre daquelas zonas escuras nas que sabíamos que algo ocorría, pero case ninguén sabía que ocorría», con una «cooperación leal entre as institucións do Estado», con «capacidade de promover o diálogo e a concertación social, e tamén de buscar espazos de acordo entre as forzas políticas». «É o que estamos a facer desde que vostedes me encomendaron o goberno de Galicia», indicó Touriño, en una intervención con un acentuado tono presidencialista.

Convivencia lingüística

Sustanció la labor del Ejecutivo en la oferta de una sanidad y una educación «de máximo nivel», en la creación de «redes de protección» social, y en la afirmación de la identidad política, la personalidad cultural y la riqueza lingüística de un país en el que, propugnó, «as nosas dúas linguas, o galego e o castelán» son «instrumentos de convivencia e non de división».

Touriño prestó especial atención en su repaso a la política territorial. «Se hoxe a costa galega segue a ser a costa galega, se non temos que ver centos de urbanizacións abandonadas e a medio construír, arruinando o medio ambiente e enviando traballadores ao paro, é porque os galegos decidimos que calquera metro cadrado de terreo non é un solar, estea onde estea». Resolvió que «os votos dos cidadáns» le dieron al bipartito la fuerza para ejecutar esa apuesta por un «urbanismo civilizado».

En cuanto a la crisis, el presidente avanzó que la primera obligación del presidente que salga de las urnas el 1 de marzo será ayudar a los trabajadores, a las familias, a las empresas, «e preparar as condicións para que Galicia non volva quedar atrás cando se inicie a recuperación». Touriño concluyó confesando su preocupación «pola magnitude dos retos que temos fronte a nós», y su convicción de que «o rumbo seguido ata agora foi o correcto e de que Galicia non debe deterse».