Dos años de cárcel para el médico de Sada por estafar miles de recetas

GALICIA

02 dic 2008 . Actualizado a las 02:41 h.

El juicio que se siguió hace dos semanas por la presunta trama de emisión indiscriminada de recetas de la Seguridad Social para el enriquecimiento de un médico, una farmacéutica y el director de una clínica se saldó con una única condena, la del doctor de atención primaria de Sada José Luis Santamaría. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de A Coruña le impuso una pena de dos años de cárcel y uno de inhabilitación al considerarlo culpable de un delito continuado de estafa. Al carecer de antecedentes penales y por ser la condena inferior a los dos años y un día, Santamaría no ingresará en prisión. En cambio, sí tendrá que cumplir el año de inhabilitación y dejar su puesto en atención primaria en el centro de salud de Sada.

Los otros procesados, el director del centro privado Euroespes, Ramón Cacabelos, y la farmacéutica de Sada Isabel Martín Osorio, fueron absueltos. El tribunal no halló prueba alguna contra estas dos personas de que participasen en una trama para hacerse con medicamentos gratis valiéndose de las fotocopias de cartillas de 8 personas con las facultades mentales mermadas.

Contra el médico de Sada y tránsfuga -cuando militaba en el PSdeG posibilitó con su voto la moción de censura que le devolvió la alcaldía sadense a Rodríguez Ares en el anterior mandato- sí encontraron pruebas. José Luis Santamaría García reconoció que expidió diez millones ochocientas mil recetas en un año y muchas eran para pacientes de los que solo vio la fotocopia de su cartilla de la Seguridad Social. Para lograr eso, este doctor tendría que haber asignado 20 recetas por minuto y trabajado las 24 horas de los siete días de la semana.

Lo cierto es que el tribunal consideró probado que José Luis Santamaría expidió 10.567 recetas en el plazo de dos meses, lo que supuso un fraude al Sergas de 15.000 euros.

Durante el juicio, la ex directora xeral de la división de Farmacia de la Xunta aseguró que emitir tal número de recetas «solo sería posible si se produce una pandemia, pero este no era el caso». Estas declaraciones salieron de la persona que en 1998 inició una investigación después de constatar que Santamaría era el médico que firmaba más recetas de toda Galicia y que duplicaba en prescripciones al siguiente facultativo en la lista.

Ocho ancianos

Tanto la antigua directora xeral de Farmacia como los dos inspectores que participaron en la investigación concluyeron que las prácticas del doctor de Sada eran «totalmente irregulares». Primero, porque Santamaría asumía pacientes, en calidad de desplazados, cuando no lo eran, ya que se trataba de ocho ancianos ingresados en un centro de Bergondo y deberían haber sido atendidos en el centro de salud de esta localidad coruñesa. Segundo, porque «desde el punto de vista legal es irregular e ilegal que un médico de un centro privado prescriba un tratamiento y se ponga de acuerdo con otro de un centro público para que haga las recetas con cargo al Sergas», según detallaron los funcionarios.

Además, los testigos coincidieron en que era «imposible» que los pacientes necesitasen las prescripciones realizadas por Santamaría, ya que algunas «eran contrarias a otras». «Se recetaba a las mismas personas en días consecutivos, incluso sábados y domingos. El 23 de junio, por ejemplo, se dieron 44 recetas ?a una paciente que nunca acudió a la consulta de Santamaría», aclaró durante el proceso la ex subinspectora sanitaria Consuelo García.

Su jefa apuntó también que todas estas personas tenían un alto grado de minusvalía. Tanto, que ninguna pudo declarar en el juicio.