La combinación de alcohol y un posible exceso de velocidad en la carretera una noche del fin de semana se ha vuelto a cobrar la vida de un joven. Esta vez ha ocurrido en pleno centro del municipio pontevedrés de Nigrán. Sucedió poco antes de las cinco de la mañana de ayer sábado. La víctima es Alejandro Valverde Silva, de 24 años de edad, vecino de Vigo, aunque residió durante un tiempo en Gondomar. Ocupaba el asiento del copiloto y era el único que no llevaba puesto el cinturón de seguridad.
El vehículo siniestrado es un Ford Escort de color blanco matrícula P0-9327-AS. Lo conducía Francisco Javier Quintas Álvarez, de 26 años de edad, vecino de Mañufe, en Gondomar. En el asiento de atrás iba el hermano de la víctima, Yago Valverde Silva, de 21, natural de Vigo.
Al parecer, los tres venían de tomar algo en Baiona y circulaban por la carretera PO-552 en dirección a la ciudad de Vigo.
A la altura de Nigrán, a unos 80 metros antes de la casa consistorial, en el punto kilométrico 10,400 del citado vial, el conductor perdió el control del vehículo en una recta cuesta arriba precedida de una curva.
Bandazo
El turismo dio un bandazo contra la acera, chocó contra un poste del alumbrado público y acabó estrellándose contra un muro después de dar varias vueltas de campana.
El copiloto murió en el acto porque recibió un fuerte impacto en la cabeza contra el marco de la puerta del vehículo. Los otros dos ocupantes resultaron heridos leves y «salieron aturdidos del vehículo», afirmaron vecinos de la zona.
Los servicios de emergencia no tardaron en llegar porque el choque provocó un gran estruendo que despertó a los vecinos de la calle Rosalía de Castro.
Acudieron tres ambulancias del 061, una de ellas medicalizada, Protección Civil del Val Miñor, varias patrullas de la Guardia Civil del destacamento de O Porriño y los efectivos del Grumir de Nigrán, que se encargaron de excarcelar el cadáver, para lo que tuvieron que arrancar la puerta delantera derecha del turismo.
La prueba de alcoholemia realizada al conductor del vehículo arrojó un resultado de 0,67 miligramos por litro de sangre, es decir, que duplicaba la tasa máxima permitida (0,25). Los dos jóvenes fueron trasladados en ambulancias a la Clínica Povisa, de Vigo, y «en ese momento no eran conscientes de haber sufrido un accidente», señalaron los testigos. El cadáver fue trasladado al tanatorio de Emorvisa, en Vigo. El cuerpo saldrá a las cinco de la tarde de hoy para recibir sepultura en el cementerio de Coruxo.
El siniestro obligó a cortar un carril de la carretera que une Nigrán con Vigo hasta que se pudo retirar el turismo accidentado.