Espectacular persecución para detener a un fisterrán con 60 kilos de almeja ilegal

GALICIA

04 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Un transportista protagonizó una espectacular huida de la Guardia Civil el pasado miércoles por las calles de Cee y Fisterra. Los testigos del suceso pensaron, por un momento, en una adaptación de una película policial americana al contexto de la Costa da Morte, pues en la historia no hubo disparos ni asesinatos, sino una persecución a gran velocidad con agentes del Seprona. Y todo por llevar encima unos sesenta kilos de almeja supuestamente ilegal.

El detenido es Juan Ramón Lobelos, un vecino de Fisterra que compra y vende marisco habitualmente en la localidad, y que nunca antes había estado mezclado en problemas con la Justicia o el furtivismo, según algunos de sus conocidos.

Por eso sorprendieron aún más los hechos del pasado miércoles en la localidad. Los agentes del Seprona instaron a detenerse a Lobelos cuando estaba en su vehículo en el paseo marítimo de Cee, pero el hombre se saltó la orden y comenzó a circular a gran velocidad por el casco urbano. Estuvo a punto de arrollar en dos ocasiones la motocicleta de un guardia civil y de atropellar a varios peatones.

El transportista llegó a Fisterra minutos más tarde, y circuló por una calle en dirección prohibida, lo que le obligó a detenerse. En ese momento fue detenido por la Guardia Civil, que descubrió la carga que portaba en el vehículo. Nada menos que 41 kilos de almeja babosa y 17 de almeja roja, de supuesta procedencia ilegal, además de 71 kilos de longueirón. Al carecer de la oportuna documentación y no poder acreditar su lícita extracción, le fue incautada toda la carga y devuelta al mar. Estos hechos ya han sido puestos en conocimiento de las autoridades competentes, por si fueran infracciones a la Lei de Pesca de Galicia.

Puesto en libertad

Este vecino de Fisterra está acusado de un delito contra la seguridad del tráfico y otro de atentado a agentes de la autoridad, pero ya fue puesto en libertad.

Varios testigos explican que las almejas incautadas proceden de la playa de A Langosteira, donde hay un banco de almejas que no se puede explotar al carecer de plan de marisqueo. También recuerdan que hace un mes los agentes sancionaron a un mariscador por llevar 15 kilos de almeja de ese lugar, y tuvo que pagar más de 12.000 euros de multa.

Son muchos quienes dicen que han llegado a recibir propuestas para coger furtivamente ese tipo de almejas, pero pocos los que acceden, ya que se trata de una zona que está muy vigilada.