El lanzamiento de un gas irritante desata el pánico en un pub de A Coruña

GALICIA

18 dic 2007 . Actualizado a las 12:40 h.

El vaciado de un bote de gas irritante provocó escenas de pánico sobre las cuatro y media de la madrugada de ayer en el pub Club Coruña, situado en la calle Juan Canalejo, epicentro de la movida coruñesa del Orzán, donde había más de 250 personas. Finalmente, tuvieron que ser trasladadas seis personas que estaban en el establecimiento al Complejo Hospitalario Juan Canalejo por problemas en las vías respiratorias. «Yo no vi quién lo tiró, pero fue en la parte de atrás, cerca de los baños y salió todo el mundo en tropel, porque nos empezaron a picar los ojos muchísimo y a doler la garganta», relataba ayer uno de los clientes que se encontraba dentro en el momento en el que se produjo el incidente y que indicó que el circuito de aire fue el que expandió el gas por todo el local.

«El bar estaba lleno, fue complicado salir porque tardaron en abrir las dos puertas y la gente comenzó a correr hacia fuera, gritaba y había bastante pánico», comentó uno de los afectados, que describía la sensación como «si hubieras tomado tabasco y todo te picara». Asegura que la situación provocó desconcierto y miedo, porque las pandillas se separaron en su huida hacia la calle.

Intencionado

Uno de los propietarios del bar aseguraba ayer que temía que esta acción fuera intencionada. «Me dijeron que había personas haciendo fotos desde arriba cuando salía la gente», comentó, y afirmó que lo que sucedió es que vaciaron un bote de espray en la parte posterior. «No sé qué broma puede ser eso, porque al que lo vació también le tuvo que afectar», explicó.

Asimismo, desvinculó la presencia de una patrulla de la Policía Nacional en la zona a este suceso y la atribuyó a un intento de sustracción, aprovechando la confusión del momento. «A la policía la avisamos porque entraron dos a robar un bolso», comentó. Debido a los efectos que provocó el gas, una ambulancia de la Cruz Roja trasladó al hospital a tres personas y atendió a un joven que presentaba una herida en una ceja, provocada por una agresión y que pidió el alta voluntaria. Por su parte, el 061 también condujo a otros tres clientes, con los mismos síntomas, al Juan Canalejo.