Los 295 millones que el ADIF dejó de gastar revelan que los Presupuestos no se cumplen

GALICIA

Entre el 2005 y el 2006 se presupuestaron 622 millones para el AVE Santiago-Ourense, pero solo se ejecutaron 327

07 dic 2007 . Actualizado a las 02:31 h.

A pesar de la creencia de que el Gobierno de Zapatero ha mejorado sensiblemente las inversiones en las infraestructuras gallegas, existe una gran diferencia entre las cifras que se plasman en los Presupuestos Generales del Estado y lo que finalmente se invierte. Una de las escasas pistas respecto al nivel de ejecución presupuestario son las cuentas del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), una sociedad estatal que en Galicia construye el eje de alta velocidad Santiago-Ourense, valorado en unos 1.800 millones de euros. En estas cuentas, recientemente publicadas, el ADIF admite que en esta línea de AVE solo se han gastado 327 millones de euros desde el inicio de las obras hasta el 31 de diciembre del 2006, a pesar de que en los ejercicios del 2005 y del 2006 el Gobierno presupuestó para este tramo 622 millones de euros.

Los balances económicos del administrador ferroviario revelan por tanto que al menos 295 millones de euros destinados a esta infraestructura ferroviaria gallega nunca se gastaron. Así, en el ejercicio correspondiente al 2006 -al que se refieren las cuentas del ADIF a las que ha tenido acceso La Voz-, tan solo se invirtieron en Santiago-Ourense 190 millones de euros, a pesar de que los Presupuestos Generales del Estado para ese año habían comprometido 397,2 millones. Este desfase económico es muy superior al del 2005, el primer presupuesto de la era Zapatero, cuando se gastaron 137 millones de euros en una obra para la que se presupuestaron 224,5.

Durante el ejercicio del 2006 fue precisamente cuando se aplicó por primera vez un coeficiente inversor para las infraestructuras gallegas, consistente en que Galicia recibiría el 8% del gasto regionalizable en este epígrafe.

Tanto el Gobierno de la Xunta como el central consideraron que este porcentaje -en línea con otros similares que se habían demandado desde otras comunidades- era un logro «histórico» para la comunidad, pero en realidad solo ha servido para inflar consignaciones en ciertas obras clave que finalmente no se ejecutan, pero que sirven para alcanzar la cota simbólica del 8%.

La falta de datos para contrastar el nivel de ejecución presupuestaria en otros organismos del Ministerio de Fomento, que no están obligados a hacerlos públicos, complica la tarea de comprobar si el desfase entre presupuesto y gasto efectivo se da en otras grandes obras, como el eje atlántico.

IVA incluido

Las cifras de inversión ejecutada desde el inicio de las obras -en el segundo semestre del 2005- incluyen las cuotas del IVA, que en las obras públicas suponen un recargo del 16% de la inversión y que una sociedad estatal como el ADIF, dependiente del Ministerio de Fomento, está obligada a abonar.

No obstante, en las cuentas auditadas por el Ministerio de Economía y Hacienda se dan unas cifras respecto del AVE Santiago-Ourense que difieren ligeramente de los 327 millones de euros que, en su memoria integrada de gestión, el ADIF reconoce haber gastado en la obra.

Terrenos

«Dentro de la cifra de la obra en curso -se asegura en la memoria de cuentas anuales-, se incluyen las inversiones ejecutadas en la línea de alta velocidad a Galicia, tramo Santiago-Ourense, por importe de 257,35 millones de euros. Asimismo, en el epígrafe de terrenos y bienes naturales se incluyen un total de 30,89 millones de euros en concepto de terrenos por el citado tramo», se concluye en referencia a las expropiaciones que ya fueron realizadas en la mayoría del recorrido.

La Voz publicó en su momento que lo que el Gobierno ha presupuestado para el AVE Santiago-Ourense -incluyendo las cuentas del 2007 y las del 2008- constituiría una cifra cercana a los 1.500 millones de euros, cuando el total contratado por el ADIF, explicitado en sus propias cuentas, no supera los 940 millones de euros. Es imposible gastar lo que no ha sido contratado, por lo que este dato también refleja que los Presupuestos están inflados.