La estación quedó inutilizada y los usuarios tuvieron que trasladarse a Pontevedra, Ourense, Redondela, Tui y León
02 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Un trozo de hierro procedente de las mismas vías del ferrocarril y colocado sobre ellas provocó ayer el descarrilamiento de una locomotora que maniobraba antes de engancharse al talgo que tenía previsto remolcar hasta Barcelona.
El suceso, del que salió ileso el conductor de la máquina, tuvo lugar a las 6.47 horas a 300 metros de la estación de Vigo y dejó incomunicada a la ciudad por ferrocarril durante más de siete horas.
Durante ese tiempo se vieron afectados 1.200 viajeros con origen o destino en la estación viguesa, que tenían previsto desplazarse a lo largo de la mañana en dieciocho trenes. De ellos, 187 usuarios correspondían a servicios de larga distancia, y 1.032, a la de media.
Por carretera
Los viajeros fueron trasladados por carretera a cinco estaciones para continuar el viaje en tren. La más utilizada fue la de Redondela por su proximidad, aunque también se desviaron usuarios a las estaciones de Pontevedra, Ourense, Tui e incluso León. A esta última se dirigieron los viajeros del talgo Vigo-Barcelona para enlazar allí con la línea procedente de Asturias. En total, se realizaron unos veinte viajes en casi una docena de autobuses. El servicio ferroviario en la estación de Vigo quedó restablecido en torno a las 14.00 horas.
Fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), del que depende este aspecto del ferrocarril español, se refirieron a la causa del accidente como «un acto de vandalismo muy grave», a falta del resultado de las investigaciones policiales.
Las mismas fuentes advirtieron de que es la primera vez que ocurre un hecho de estas características en Galicia y que pudo tener consecuencias mayores en caso de que la locomotora estuviera ya enganchada al tren. En cualquier caso, destacaron que se trata de una causa ajena y que esperan que no se vuelva a repetir.
Aunque prefieren no aventurar conclusiones, desde el ADIF explican que alguien se hizo con un trozo de carril de hierro de setenta centímetros y lo colocó en un lugar clave, hasta el punto de llegar a impedir la entrada y salida de trenes. El obstáculo se situó justo donde terminan las seis vías existentes en la estación viguesa y confluyen en una sola.
El hierro en cuestión provocó el descarrilamiento de tres de las cuatro ruedas debido a la elevación de la locomotora por el obstáculo, aunque no llegó a volcar.
Los trenes de larga distancia afectados fueron el talgo Vigo-Barcelona, el tren hotel Rías Gallegas (Madrid-Pontevedra), el diurno Vigo-Bilbao, el talgo Pontevedra-Madrid-Alicante y el Estrella Galicia (Barcelona-Vigo).
El servicio de media distancia que se vio alterado correspondió a los trenes entre Vigo y Santiago, así como a los de A Coruña y Oporto.
Buena parte de los transbordos se realizaron entre Vigo-Redondela y viceversa, y en el caso de los R-598 lo hicieron entre Vigo y Pontevedra.