Un hombre que pasó ocho años en la cárcel por asesinato acaba de ser exculpado por dos presos

GALICIA

El acusado de un crimen en Cee logró que se repitiese el juicio por vicio procesal

13 nov 2007 . Actualizado a las 11:25 h.

La Audiencia Provincial coruñesa acoge, desde ayer y hasta mañana, la repetición de un juicio contra Manuel Constantino Cives Tomé, uno de los tres condenados por el asesinato del muxián Juan Freire Lema en agosto de 1999, cuyo cuerpo apareció calcinado dentro del coche de su mujer en un monte. El acusado, que pasó ocho años en la cárcel y salió en libertad en agosto tras la nulidad de la sentencia, consiguió que se revise su caso debido a un vicio procesal al haber realizado el auto de procesamiento un magistrado que también componía la sala que finalmente lo juzgó. Pedro Leis Castiñeiras y Jesús Romero Sendón, los otros dos condenados a 16 años por esta causa, que no llegaron a recurrir al Constitucional, exculparon ayer a su amigo de cualquier implicación en el asesinato, del tráfico de drogas y la profanación del cadáver, del que se autoinculpó en solitario Pedro Leis.

Cives Tomé declaró que conocía a la víctima solo de vista y que solo hizo de chófer para los otros dos acusados, que habían ido con él a Vitoria a buscar trabajo. Aseguró que Leis Castiñeiras habló con la víctima para «comprar droga» en el monte Sampaio, y dijo que los otros dos condenados «hablaban de que tenía un problema con él, pero de matarlo nunca». Apuntó que la transacción desembocó en pelea, que la víctima sacó un puñal, Leis una navaja y que cuando intentó separarlos, Juan Freire ya había recibido una herida mortal. El acusado aseguró que no denunció los hechos al ser amenazado por el autor material del asesinato, al que acusó de haberle dejado las llaves de la víctima en su coche para incriminarlo después de volver al lugar de los hechos para quemar el cuerpo y destruir pruebas.

Declaró que nunca estuvo relacionado con las drogas y atribuyó las llamadas realizadas a sus amigos para que se escondieran, ya que «si los detenían a ellos, yo pensaba que caíamos todos», relató. Pedro Leis, que continúa en prisión por estos hechos, afirmó que los otros dos procesados no intervinieron en la agresión ni en el traslado del cadáver y que los había amenazado para que no lo delataran. Mientras, Jesús Romero, que disfruta del régimen de tercer grado, solo reconoció que fue su conductor. «Él estaba al margen, se iba a casar», explicó para desvincularlo de unos hechos para los que su defensa, ejercida por la letrada Sonia García, pide la libre absolución frente a los 28 años de cárcel que solicita el ministerio fiscal.