La Galicia de los derrapes, trompos y frenadas

La Voz

GALICIA

Algunos vídeos expuestos en YouTube recogen atrocidades al volante, pero hay constancia de otros casos de conducciones temerarias de los que no consta hasta el momento la existencia de grabaciones.

La cuesta de la Sal, en la N-VI, ya es un mito de las carreras ilegales. Ha perdido protagonismo por la presión policial.

El polígono industrial de O Campiño reunía a decenas de espectadores para ver maniobras de los pilotos. Las fuerzas de seguridad grabaron las carreras, pero la Justicia ha archivado la causa penal porque no hubo «perigo concreto» para el público.

Este municipio coruñés ha sido escenario de carreras. Uno de los participantes declaraba a La Voz: «Sabemos como eludir a vixilancia». Dos conductores fueron sorprendidos e imputados por la Guardia Civil de Tráfico.

A principios de octubre se detectaron carreras clandestinas en Noia. Los vecinos residentes en el tramo entre Barro y Abruñeiras denunciaban que tenían delante un circuito con ruidosas carreras nocturnas en las que participaban coches y motos. Pontecesures. Al lado del río Ulla rugen motos y coches los fines de semana. La calzada aparece llena de huellas de frenadas y derrapes en pleno casco urbano. La Guardia Civil vigilará la zona este fin de semana. Ribeira. La avenida del Malecón fue escenario de maniobras de riesgo.

Hubo denuncias de trompos y carreras en el muelle de O Pindo.

El barrio de Navia, con grandes y anchas calles y con escaso tráfico nocturno, es escenario de maniobras temerarias, como denunciaron los vecinos en varias ocasiones. En julio hubo un accidente de varias motos. La Policía Local sospechaba que hacían retos. En Vigo se destaparon más casos de carreras clandestinas en la periferia. Vecinos de Valadares y Bembrive denunciaron en verano frenazos, derrapes y trompos.

La Voz descubrió en verano que la carretera de Asados acogía velocidades de vértigo entre varios coches.

Varios jóvenes fueron vistos acelerando a tope sus vehículos por la travesía de Esteiro. Pantón. En este municipio lucense la Guardia Civil investigó en julio carreras de motos entre el alto de Guítara y Os Peares.

Entre esta localidad y Mondoñedo también se denunciaron conducciones de riesgo de motoristas y automovilistas.

Los vecinos se quejaron en septiembre de la existencia de carreras en una sinuosa carretera de este municipio coruñés, la AC-214. Es la vía que conduce a Cambre, poco transitada por las noches. Abadín. Entre este municipio y Vilalba, en la provincia de Lugo, la N-634 tiene largas rectas utilizadas para piques entre automovilistas.

El tramo de la antigua N-VI que llega hasta Rábade está casi en desuso y eso es aprovechado por conductores que alcanzan elevadas velocidades. A Fonsagrada. La carretera LU-530, que conduce hasta Lugo, es la preferida de muchos moteros para poner a prueba sus monturas. En algunos momentos llegó a haber espectadores, al estilo de la coruñesa cuesta de la Sal. Fue escenario de dos siniestros mortales este año.