os hombres de unos treinta años de edad atracaron ayer por la mañana las sucursales del Banco Pastor en la avenida de Ourense, de Marín, y de Banesto en la calle de Concepción Arenal, de Moaña, de las que se llevaron como botín diez euros y poco más de quinientos, respectivamente. El Cuerpo Nacional de Policía de Marín y la Guardia Civil de los puestos de la comarca pontevedresa de O Morrazo mantuvieron un dispositivo de búsqueda de los atracadores. Todo parece indicar que los autores de ambos robos son los mismos, aunque hay varias vías de investigación abiertas que no descartan que se trate de personas diferentes. Fuentes próximas a la pesquisa en Moaña señalaron que ayer por la tarde se buscaba a un sospechoso, vecino de esa localidad, como uno de los presuntos implicados.
El primer robo tuvo lugar a las 9.56 horas en la sucursal moañesa de Banesto. Fuentes de la investigación explicaron que los dos hombres, que ocultaban su cara con ropa o jerséis en la cabeza, entraron en la oficina con una pistola de color plateado y anunciaron que se trataba de un atraco. En aquel momento se encontraban dentro de la entidad bancaria dos mujeres que eran clientes, la directora, una cajera y el interventor.
Los asaltantes amenazaron a los presentes y revolvieron los cajones, llevándose un botín de dos billetes de cinco euros. Fuentes del caso matizaron que el robo duró apenas tres minutos y que se marcharon tan rápido como entraron. Los atracadores se dieron a la fuga en un coche rojo de marca Fiat, en dirección hacia Meira. El vehículo, al parecer, fue robado la madrugada de ayer en Marín.
Aunque la Policía Local de Moaña y la Guardia Civil montaron un dispositivo de localización de los ladrones, estos consiguieron eludir el cerco diseñado por las fuerzas de seguridad del Estado. Sin que se haya esclarecido el itinerario que siguieron, todo parece indicar que fueron los mismos individuos que minutos después actuaron en Marín.
El atraco en la sucursal marinense del Banco Pastor ocurrió sobre las 11.15 horas. Según explicaron fuentes del caso, entraron dos hombres en la oficina, uno de ellos a cara descubierta y el otro tapándola con ropa. Al parecer, aprovecharon el momento en que una mujer, clienta del establecimiento, accedió a la entidad para amenazarla con la pistola y forzar la entrada. Ya en el interior de la oficina, los ladrones reclamaron el dinero al único trabajador que estaba en ese momento en el local, en donde tampoco había más clientes. Pidieron el dinero que había en la oficina, logrando que les entregasen una cantidad que no alcanzaba los seiscientos euros.
Día de mercadillo
Los dos hombres cogieron el dinero y abandonaron la oficina, dándose a la fuga, aunque ninguno de los testigos supo precisar cómo se escaparon y si emplearon el mismo vehículo del suceso de Moaña. Los atracadores pudieron disimular su presencia tanto antes de entrar en la entidad como a la hora de la fuga porque en la cercana plaza de Marqués de Valterra, en Estribela, se estaba celebrando el mercadillo semanal, con lo que la afluencia de personas por la avenida de Ourense y calles aledañas era importante. La Policía Científica se personó en el lugar para tomar declaración a los testigos. A lo largo de toda la jornada se siguió buscando a los autores de estos robos, que presuntamente son gallegos.