El puerto exterior de Ferrol estrenará la próxima semana su actividad comercial. Tal y como confirmó ayer la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao, se espera que el buque Barock recale el 6 de septiembre en la dársena -aunque la escala pueda variar una o dos jornadas- después de un mes de navegación desde China. En su interior llegarán algo más de 80.000 toneladas de clínker -la materia prima para la elaboración del cemento- con destino a las naves de la compañía local COP Galicia. Su destino último es la cementera de Coirós, aunque tardará en llegar.
¿El motivo? El hecho de que los muelles de Caneliñas no tengan todavía los accesos adecuados. La nueva carretera a la dársena aún no está concluida y la empresa sólo dispone del actual vial, muy estrecho y plagado de baches y peligrosas curvas, para poder despachar la mercancía en camiones.
Fuentes oficiales de la firma ferrolana COP Galicia han confirmado que, a la vista de esta situación, han decidido que el material se quede almacenado en sus naves de las explanadas portuarias hasta el próximo mes de noviembre. La infraestructura de la compañía, que ha requerido una inversión de más de seis millones de euros, garantiza capacidad para acumular hasta 140.000 toneladas.
Se le dará salida a partir de ese momento, el mes de noviembre, precisamente cuando se espera el segundo buque cargado con clínker. Partirán por el vial actual, como máximo, veinte camiones cada 24 horas con un total de 500 toneladas, lo que retrasará notablemente el ritmo de distribución. Siempre según las fuentes consultadas en la empresa, la situación hubiese sido diametralmente distinta en el caso de disponer de la nueva carretera, que permitiría sacar 2.000 toneladas del granel en cada jornada de la dársena. Se indica, además, que la situación está provocando también que se hayan estancado otras líneas de negocio previstas por COP Galicia al margen del clínker, por lo que se reclama celeridad en la resolución de esta situación.
La espera
A los problemas que la falta de acceso viario está provocando ya a las empresas asentadas en el puerto exterior de Ferrol hay que sumar, además, la incertidumbre de cuándo podrán entrar en servicio los casi 15 kilómetros de vial convencional que, en dos tramos, está ejecutando el Ministerio de Fomento. El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, avanzó el 18 de julio que la titular de la cartera, Magdalena Álvarez, se había comprometido a que las tareas se concluyesen antes de fin de año. Si así fuese, la demora sobre el calendario oficial que se había manejado inicialmente sería de seis meses. Además, la última respuesta por escrito del Gobierno sobre la conclusión de la mencionada infraestructura señala que el plazo vigente para la finalización de las tareas es marzo del 2008. La obra civil de la primera fase de la rada, a excepción de las redes de servicios, llegó a su fin en plazo en mayo del 2005. De este modo, se da la estrambótica situación de que su enlace por carretera se estrenará casi tres años más tarde, si no hay más retrasos.
Desde el Puerto -que no tiene previsto ningún acto oficial por el inicio de la actividad en la rada- se confía aún en que la carretera esté concluida a finales del 2007.