El jurado popular absuelve al joyero coruñés acusado de matar a un atracador

REDACCIÓN A CORUÑA

A CORUÑA CIUDAD

14 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El jurado popular ha decidido absolver al propietario de un establecimiento de compra-venta de joyas de A Coruña, José Arias, a quien el fiscal y la acusación particular acusaban de un delito de homicidio por la muerte de un joven que intentó atracarle en septiembre de 1998. Con un veredicto adoptado por mayoría, siete de las nueve personas que formaban el jurado consideraron al joyero «no culpable» de los delitos que se le imputaban. A juicio de los miembros del jurado popular, José Arias, de 68 años de edad, actuó bajo un miedo insuperable y en defensa de su vida, después de que el joven, a quien el hombre conocía ya que le había comprado joyas usadas en ocasiones anteriores, le amenazase con un cuchillo de monte para obligarle a entregar el dinero que llevaba. El Ministerio Fiscal y la acusación particular, que en sus conclusiones finales pidieron tres y nueve años de prisión para él, respectivamente, consideraron que el veredicto del jurado incurre en varias contradicciones, por lo que pusieron de manifiesto su protesta y anunciaron que estudiarán la posibilidad de recurrirlo ante instancias superiores. Sin embargo, por su parte, el juez encargado del caso consideró que el veredicto estaba bien motivado. Una cuchillada en el pecho Los hechos por los que José Arias se sentó en el banquillo de los acusados se produjeron el 10 de septiembre del año 1998. Ese día, la víctima, Iván Castro, de 20 años de edad, entró en su local, ubicado en el Cantón Grande coruñés, con la cara cubierta con un pasamontañas y armado con un cuchillo. Bajo amenazas, le exigió que le entregase el dinero de la caja y el que pudiera llevar encima. Según la versión de la acusación pública, en un momento de descuido del atracador, el procesado consiguió quitarle el el cuchillo y herirle en el pecho. Aunque logró huir, el joven falleció pocos minutos después en el descansillo de un portal cercano debido a la abundante pérdida de sangre que le produjo la cuchillada, que le afectó a uno de los pulmones. Según la versión de la defensa, la herida de la víctima se produjo durante un forcejeo con el joyero.