Al británico le bastó un quinto puesto en Brasil para proclamarse campeón después de una carrera accidentada en la que se impuso Webber
19 oct 2009 . Actualizado a las 02:23 h.Todo empezó como el curioso caso de Jenson Button. La historia del difusor trasero. Los coches blancos sin publicidad nacidos al calor de las cenizas de Honda. Y acabó con el título Mundial. Un desenlace impensable antes de la primera carrera, pero lógico después del extraño nudo de este campeonato. Una victoria servida en frío, la de un piloto que inició la temporada con un paseo militar y que acabó en las trincheras de la zona de puntos. Pero, tan fulgurante fue su arranque que, a pesar de la posterior sequía, ayer se coronó gracias a una quinta plaza Interlagos después de una carrera accidentada, generosa en emociones y cuyo triunfo fue para Mark Webber. Porque el curtido asfalto brasileño volvió a ser el tapete de la partida decisiva.
Button tuvo que entregarse a la remontada en un gran premio sin agua, pero con caos. Partió desde la decimocuarta posición. Las circunstancias fueron erosionando la pole de Rubens Barrichello. El compañero y máximo rival de Button en el pulso por el título no tuvo que luchar contra los elementos, la lluvia que tanto se anunciaba y que no llegó, pero sí batalló contra todo lo demás. Tras la primera parada, su coche comenzó a desangrarse, a perder tiempo con sus rivales. Fue superado por Webber y Kubica. Mientras, Button avanzaba posiciones con renovada agresividad. El acordeón se comprimía. Finalmente, Barrichello pinchó tras un toque con Hamilton. Regresó a boxes y acabó octavo. Derrotado ante su propio público, que ya vio caer a Felipe Massa en el 2008.
Retirada de Alonso
Fernando Alonso fue una víctima colateral del choque entre Sutil y Trulli en las primeras curvas. Los tres se retiraron. El alemán y el italiano discutieron en público sobre sus versiones contrapuestas del accidente. El español se marchó sin drama aparente, relajado. Su futuro con Ferrari diluye las penurias de su presente con Renault.
Con el coche de seguridad en pista, Kovalainen realizó una parada y se marchó con la manguera puesta, dejando una estela de fuego que casi chamusca a Raikkonen en el pit-lane . El guión en Brasil siempre sufre muchos giros.
El tiempo dirá si Button es un paréntesis o un punto y aparte en la fórmula 1. Si será algo más que el ganador de aquel año de locos. El vencedor de la temporada en la que penaron McLaren y Ferrari. El mejor de un campeonato en el que Force India subió al podio. La respuesta, en el 2010.