El crecimiento sostenido que ha mostrado la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao en los últimos ejercicios -aunque con altibajos por la crisis económica- es el espejo de la actividad en la zona y su área de influencia terrestre. ¿El motivo? Por el puerto entra y sale mercancía general, graneles líquidos y graneles sólidos. Se trata de materias primas o manufacturas que, o bien se importan -mayoritariamente- o bien se exportan hacia el extranjero. A mayor actividad logística marítima, mayor movimiento mercantil a su alrededor. Una de las grandes asignaturas pendientes de la rada, no obstante, es que se trata de un puerto mucho más importador que exportador. En otras palabras, que las empresas de la zona compran más en el exterior de lo que venden.