Regresa tras cinco años para «sacar la mayoría absoluta» con De Santiago
04 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Siempre estuve a disposición del partido; nunca intenté crear problemas; me fui con las puertas abiertas y dejando a muchos amigos». Con estas palabras resume Hipólito Fariñas Sobrino (1960) su salida, en el 2006, de la dirección del PP de Narón. Ahora, cinco años más tarde, regresa a la escena política como número dos de la lista que encabeza el médico Miguel de Santiago Boullón. Una sorpresa que, añade, supone «una satisfacción personal que vuelvan a contar conmigo».
-Como ya reconoció en su momento, dejó la portavocía en el Concello porque «hacía falta una renovación» en sus filas. ¿Quiere decir, su vuelta, que su proyecto sigue vigente?
-El PP sigue teniendo proyecto para Narón, pero ahora es el proyecto de Miguel de Santiago. Me identifico totalmente con él, que es con quien vamos a ganar las elecciones.
-¿Cómo define a su candidato?
-Es una persona de principios sólidos, con una visión distinta desde la tranquilidad, el sosiego y la meditación. Es una persona amante de su profesión, del orden y del diálogo. Tiene las cosas muy claras y una visión muy amplia de Narón.
-¿Y cuál es ahora su papel en su equipo?
-Yo aporto la experiencia en asuntos que, como es obvio, él desconoce. Pero también tenemos un equipo fantástico, renovado con personas de todos los estamentos sociales.
-¿Cómo definiría a los demás candidatos en Narón?
-Blanco (Tega) sigue siendo el segundo de Gato, Villamar (BNG) está demasiado preocupado por demostrar que con dinero se consigue todo, Catalina García (PSOE) está, probablemente, lastrada por la corriente a la baja de su partido. Y María Porto (CG) es una desconocida para mí que no sé como va a interpretar el papel que Gato le otorgó.
-¿Cuál es su objetivo?
-Partiendo de que seremos la lista más votada, vamos a intentar hacer una campaña que nos permita sacar la mayoría absoluta, sabiendo lo difícil que es. Pero ahora estamos ante el escenario favorable para romper los vicios de un liderazgo excesivo.