Entre los turistas que se acercaron a la comarca durante la Semana Santa, uno de los destinos más solicitados fue el monasterio de Caaveiro, que recientemente se ha reabierto al público y que congregó a un total de 800 personas desde el lunes 18 hasta el domingo 24. Cerca de un millar de visitantes que no se quisieron perder el encanto de esta joya que corona el mejor conservado de todos los bosques atlánticos, las Fragas do Eume.
El día con una mayor afluencia fue el Jueves Santo, donde 180 personas se aproximaron hasta el cenobio, cuya restauración finalizó a principios de este año. Mientras que en el centro de interpretación de las Fragas do Eume, la jornada más intensa correspondió al viernes, donde por esas instalaciones pasaron más de 200 personas.
A pesar de que las Fragas do Eume y su joya patrimonial, el monasterio de Caaveiro, fueron uno de los destinos preferidos, el balance del microbús que traslada a los turistas desde el centro de interpretación hasta el cenobio registró menos viajes que en el año 2010.