Una aseguradora acusa a un conductor de estafa porque sugiere que simuló un accidente de tráfico

La Voz

FERROL

28 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La aseguradora Caser ha denunciado a varias personas, entre ellas a un conductor con póliza en la compañía, de haber simulado un accidente de circulación, el 26 de noviembre del 2003, en la calle Pardo Bazán. El conductor había reclamado por los daños, pero el seguro le respondió con una querella por estafa al ver los levísimos daños que presentaban los turismos accidentados. La compañía añadía como razones para la sospecha que los ocupantes de uno y otro coche que, según el parte, habían colisionado declararon que no se conocían cuando viven en el mismo bloque de viviendas de Caranza.

Siete personas habían acudido al hospital como supuestos lesionados en la colisión. Los servicios médicos de la aseguradora sostienen que de la hernia discal lumbar que aseguró sufría uno de los supuestos lesionados no existe rastro alguno de diagnósticos anteriores.

A la vez, un detective privado del seguro, en su informe indica que no existen testigos ajenos a los supuestos afectados, los daños de los coches son insignificantes y denotan, dice, que la colisión, de haber existido, sería mínima y en modo alguno ha podido afectar a los ocupantes. Dice también que surgen importantes contradicciones en cuanto a las circunstancias del suceso, personas que viajaban en los vehículos... y otras. Lo que llamó más la atención del detective es que los que reclaman por el supuesto accidente dicen sufrir lesiones de cervicales han hecho también reclamaciones en otras compañías por cuestiones parecidas por las que recibieron importantes indemnizaciones. Por ello colige que es un suceso simulado.

Sin embargo, el fiscal, en sus conclusiones, no coincide con este criterio de la aseguradora y pide al juez de instrucción que no siga con la querella porque las contusiones que alegan los implicados son compatibles con el accidente que sugieren ocurrió.

El fiscal no coincide

Así, el Ministerio Público llega a esta conclusión tras una exhaustivo examen de literatura médico-forense. Así, señala que McConell, un especialista en la materia, dice que una colisión, incluso a 8 kilómetros por hora, produce en la columna un aceleración de 4,5 G, suficiente para desencadenar un esguince. Cholewicki, otro investigador, sostiene que a 11,2 kilómetros por hora ya se pueden producir lesiones severas en un choque de automóviles.

Por ello, el fiscal concluye que la aseguradora no justifica «que los imputados, de común acuerdo, hubiesen simulado los accidentes y utilizasen el procedimiento judicial para obtener beneficio». Por ello pide el sobreseimiento.