Concentración reivindicativa en el Couceiro Freijomil

R.?P.?P.

FERROL

24 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los alumnos del colegio Couceiro Freijomil eumés llegaron ayer tarde a clase. Y lo hicieron con los deberes hechos, después de haber reclamado a gritos a la puerta del colegio, junto a padres y profesores, soluciones a las numerosas deficiencias que presenta un centro de nueva construcción entregado el pasado mes. Alrededor de 150 miembros de la comunidad escolar pedían con esta concentración, que mantuvo prácticamente paralizado el centro entre las 8.45 y las 9.30 horas, una actuación «inmediata» que evite nuevas inundaciones de aguas fecales como la que esta semana inundó por tercera vez en un año el colegio, estrenado antes de que se completasen todas sus fases. «Nesta obra algo hule mal», rezaba, no exenta de humor, una de las pancartas enarboladas en la protesta. Otra, más explícita, resumía: «Problemas: muro sen verxa (ilegal), patio infantil sen rematar, insonorización das aulas... ¿para cando as solucións?».

La Xunta dio ayer respuesta a esta pregunta. Responsables de la jefatura territorial de la Consellería de Educación y de los servicios técnicos se reunían ayer con miembros del Concello y de la empresa Dragados, que ejecuta las obras de remodelación de la fachada marítima de Pontedeume, para diseñar un plan de urgencia que confirmaba más tarde el delegado provincial, Diego Calvo. Se intentará atajar el desbordamiento de aguas producido por la coincidencia de lluvias con la pleamar -agravados por los trabajos en el muelle y el emplazamiento del colegio- con la instalación de dos válvulas antirretorno, dotadas de bombas de achique que funcionarán mientras no finalice la actuación, dentro de un año.

Para la semana

«La semana que viene quedará totalmente listo», aseguró Calvo, que reconoció que un colegio de nueva construcción no debería presentar este tipo de problemas y no descarta exigir responsabilidades. «Lo importante ahora es arreglar el problema, y después ya veremos», añadió.

La presidenta de la APA, Cristina Pérez Pedrós, no las tiene todas consigo. Recuerda que la primera inundación se produjo hace un año y que no se hizo nada por remediarlo. Ahora espera a ver indicios de que se va a solucionar. «Se vemos que o luns non se fixo nada, estamos dispostos a levarnos aos nosos fillos do colexio», dijo ayer.