«El proceso no tiene vuelta atrás; ojalá me equivoque»

R.?P.?P.

PONTEDEUME

El alcalde de Pontedeume, Gabriel Torrente, se mostraba sorprendido por el giro de los acontecimientos, pero dice no creer en milagros y se mantiene firme en lo que siempre ha defendido: que el Concello no puede incumplir una sentencia judicial.

-¿Qué valoración hace de la suspensión del derribo?

-Es una buena noticia, pero muy provisional.

-¿Cree que se seguirá adelante con la demolición?

-Por supuesto que sí. Es una suspensión cautelar: tan pronto la jueza sepa algo más del recurso va a seguir adelante. Es un trago amargo parar quien le toca, pero estoy actuando por una orden judicial. Creo que esto no tiene vuelta atrás, y ojalá me equivoque.

-¿Le preocupa que el Concello no pueda hacer frente a posibles indemnizaciones?

-Estoy preocupado por los vecinos primero, porque se pueden quedar sin su casa, y porque al final todo esto lo vamos a acabar pagando todos los vecinos. Las indemnizaciones podrían suponer la quiebra económica del Ayuntamiento, pero de momento ese es un problema que no tenemos. Claro que estoy preocupado, pero la procesión va por dentro.