«La gente me decía que estaba loco por abrir un mesón en este momento»

Ana Sequeiro

FERROL

31 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Sergio Real es el encargado del mesón Picasso, situado en las Angustias, un nuevo bar que abrió hace un mes y medio. Después de 18 años en la hostelería, Sergio asegura que adora su profesión y que solo la abandonaría si pudiera vivir de la música, su segunda gran pasión.

-¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

-Me gusta todo, lo más bonito de la hostelería es el trato con los clientes, charlar con ellos. Me encanta escuchar a la gente y creo que en mi profesión, a parte de ser importante, es algo que en ocasiones escasea.

-¿No hay nada que no le guste?

-Tengo que pensarlo, porque creo que no me desagrada nada de mi trabajo. Quizá lo que peor llevo es trabajar tantas horas los fines de semana. Eso me prohíbe pasar más tiempo con mi mujer y mi hijo, que solo tiene 22 meses.

-¿Por qué decidió abrir el mesón ahora?

-Lo cierto es que llevaba mucho tiempo planteándomelo y cuando vi este local vacío ni me lo pensé. La gente me decía que estaba loco por abrir un mesón en el momento que estamos viviendo, con eso de la crisis, pero a mí me dio igual. Tenía muchas ganas de volver al vino y a las tapas después de unos cuantos años como camarero en cafeterías.

-¿Cómo le ha ido en este mes y medio de andadura?

-La verdad es que no hay queja. La gente está respondiendo bien. Los fines de semana vienen bastantes clientes que cenan aquí y suelen repetir en otras ocasiones. Vienen personas que antes iban a los establecimientos en los que yo trabajé porque saben que he abierto el mesón. No me esperaba que la cosa fuera tan bien nada más abrir el negocio, pero la gente sale contenta y yo estoy encantado, aunque también sorprendido.

-¿Tiene algún otro proyecto de futuro en mente?

-A partir de septiembre quiero empezar con algo distinto, introducir pequeños cambios, probar cosas nuevas y mejorar la oferta. Así los clientes tampoco se cansan y a mí me apetece innovar, aunque tampoco sé muy bien, de momento, qué voy a hacer.