Las obras de urbanización entran en la recta final con algunos flecos sin resolver como la obstaculización de calles y aceras
15 jun 2009 . Actualizado a las 12:16 h.Salida desde el instituto de As Telleiras. Un coche gira en una rotonda a medio construir en dirección a la cementera de As Lagoas. Transita unos metros por un vial de nueva construcción. Sorpresa mayúscula. El conductor se topa en medio y medio de su carril con un gran poste de la luz. Las dimensiones de la torreta y su colocación estratégica en plena vía obligan al turismo a meterse en el carril contrario para esquivar el tremendo escollo. No hay tráfico, así que todo se queda en un susto. Eso sí, para alertar a los usuarios de la vía de la existencia del obstáculo, la torre luce un reciente pintado a rayas rojas y blancas.
En la siguiente manzana, una mujer con un carrito pasea subida a la acera, a la altura de la molienda de As Lagoas. Las farolas las consigue sortear sin tener que bajar el cochecito a la vía. Sin embargo, llega un punto en el que el trayecto se estrecha como un embudo hasta confluir en otra torreta de la luz de considerables dimensiones que se come parte de la acera.
Estos son algunos de los flecos sin resolver que quedan en las obras de urbanización que las administraciones gallega, provincial y local realizan desde el 2006 en As Lagoas y que tendrán que estar finalizadas este mismo año.
José Luis Casal, presidente de la asociación de empresarios de As Lagoas, dejó claro que desde la entidad «estamos muy contentos con cómo están quedando las obras». Apuntó que en cada fase es necesario corregir una serie de cuestiones, «pero siempre se nos tuvo en cuenta y se arreglaron las cosas que pedimos».
En cuanto a los trabajos más recientes, Casal explicó que la asociación está en negociaciones con las administraciones, no solo para la retirada de las torres que obstaculizan las calles, sino para corregir otras deficiencias, como la mala colocación de farolas. «Para no perjudicar a las empresas, se hicieron unas aceras muy estrechas y en algunos tramos con las farolas no puede pasar una silla de ruedas o un coche de bebé», comentó el presidente de la asociación.
Desde el Concello naronés señalaron que se está en negociaciones con Unión Fenosa para retirar cuánto antes esos postes de la luz.
José Luis Casal apuntó, además, que As Lagoas es un polígono muy antiguo «que fue creciendo a su manera, y ahora es difícil urbanizarlo y tener contento a todo el mundo».
En los sesenta
Sin una planificación previa, en los años sesenta nació de forma espontánea a ambas márgenes de la carretera de Cedeira, en el lugar de As Lagoas, un área industrial.
Poco a poco, de albergar una tímida concentración de empresas, la zona ha pasado a convertirse en el tercer vértice del triángulo empresarial de Narón, junto a Río do Pozo y A Gándara. Actualmente suma 900.000 metros cuadrados, de los cuales 600.000 son netos. Están instaladas algo más de noventa empresas y la facturación anual es de 200 millones de euros.
Además de finalizar las obras de urbanización, está pendiente la ejecución, por parte de la Xunta, de un proyecto de seguridad vial en la carretera de Cedeira a su paso por As Lagoas. Estas obras causaron gran malestar entre el empresariado de la zona.