La pérdida de alimentos en los congeladores, la gran reivindicación de los vecinos junto con los daños en las viviendas causados por el temporal, no queda cubierta por las ayudas de la Xunta. Ninguna de las consellerías ha previsto una línea de subvenciones que atienda la pérdida de productos congelados en manos de particulares. Ese fue uno de los problemas más acuciantes en los días inmediatamente posteriores al paso de Klaus por Galicia, especialmente en localidades como Cariño, Cedeira, Valdoviño u Ortigueira, que permanecieron más de seis días sin suministro eléctrico. También algunas parroquias de Ferrol, como Esmelle, se vieron afectadas por circunstancias similares.
Con este panorama, muchos esperan que finalmente sea Unión Fenosa la que se haga cargo del coste que supone la pérdida de alimentos. En este sentido, el presidente de la asociación de vecinos de Valdoviño, Cipriano Ferreira, comentaba el pasado martes que la eléctrica española debía haber informado mejor acerca del tiempo que tardaría en restablecer el servicio. De esta forma, explicaba, «quienes teníamos comida en los congeladores podríamos haber optado por trasladar los alimentos a frigoríficos de personas que tuvieran electricidad». Acusa a Fenosa de «falta de previsión», pues «mientras esperábamos a que volviera el suministro, los alimentos de cientos de personas se estropearon». Y en muchos casos se trata de grandes cantidades; solo en su casa se perdieron alimentos por 580 euros.
Tras el fuerte temporal de viento y lluvia, solo el Ayuntamiento de Valdoviño ha recibido en torno a un centenar de reclamaciones, de las que cerca del ochenta por ciento se refieren a pérdidas de productos congelados. En la mayoría de los casos, por si fuera poco, no se dispone de la factura de los alimentos, algo que hace aún más complicado que las reclamaciones lleguen a buen puerto.
Sobre este asunto, el delegado de la Asociación Gallega de Corredores y Corredurías de Seguros, Joaquín Santaclara, afirma que «la mayoría de las pólizas multirriesgos de particulares harán frente al coste de los congelados perdidos». Quien no disfrute de un seguro de este tipo «deberá recurrir a Fenosa». Fuentes del sector señalaban ayer que debe ser la eléctrica española quien atienda la pérdida de alimentos.