La empresa eléctrica Iberdrola culminó la pasada semana la compra, al Concello de As Somozas, de los terrenos en los que proyecta construir una planta de biomasa. Fuentes de la compañía informaron ayer de que, paralelamente a este trámite, se encuentra inmersa en el período de evaluación técnica de las ofertas para la construcción de la terminal.
El proyecto de ejecución de esta planta acumula, no obstante, una acusada demora, ya que inicialmente había previsto para este mismo año la fecha de entrada en funcionamiento de la terminal. La inversión se frenó debido a algunos escollos administrativos, entre ellos que el proyecto tuvo que pasar por varios departamentos autonómicos, como las consellerías de Innovación y Medio Ambiente.
Ahora, después de varios aplazamientos en sus planes, Iberdrola elude concretar un plazo para la puesta en marcha de la planta, con la que tiene previsto generar 7,7 megavatios de potencia. Se adecúa a las condiciones aprobadas en el último Consello de la Xunta para este tipo de instalaciones, para las que fija un máximo de 10 megavatios.
No obstante, si Iberdrola no modifica las características del proyecto presentado inicialmente, la planta no entrará en operación al menos hasta dentro de dos años, ya que preveía un plazo de ejecución de los trabajos de dos años.
La terminal, que se asentará sobre 40.000 metros cuadrados en el polígono industrial de As Somozas, consumirá alrededor de 300.000 toneladas de residuos forestales.
Iberdrola invertirá unos 20 millones de euros en este proyecto, con el que generará unos 20 puestos de trabajo.