El centro, fundado en 1908, conmemora sus cien años de trabajo en las aulas
Lleva pocos meses en el colegio, pero al hablar del centenario de Cristo Rey, la religiosa madrileña Araceli García Martín -la actual directora del centro- se emociona tanto como la más veterana de las profesoras. Su teléfono no ha dejado de sonar en los últimos días. Son muchos los padres, antiguas alumnas y ex profesores que quieren sumarse a los actos de celebración. «Fíjate que el otro día vino un señor para pedirnos una invitación para su madre y nos contó que tenía 91 años, que había sido una de las primeras alumnas del colegio y que por nada del mundo quería perderse el centenario... ¡Fue algo que nos emocionó!», cuenta con una sonrisa la religiosa.
Esa mujer de 91 años de la que habla la directora debió de conocer las aulas del antiguo Cristo Rey, el que, ya a principios de siglo, funcionaba en el número 10 -hoy 14- de la calle Galiano. Fue allí donde, en el año 1908, se instalaron las primeras hijas de Cristo Rey. «En un primer momento, el colegio nació para atender a niños pobres y huérfanos, pero después, ya en los años 20, se abrió a todos los sectores de la población», explica García Martín. Y fue también entonces, en la segunda década del siglo pasado, cuando el centro educativo se trasladó a la calle de A Coruña, donde sigue funcionando hoy en día.
La evolución
¿Qué ha cambiado desde entonces? Pimpa Beceiro, una de las profesoras veteranas -lleva la friolera de 42 años enseñando en las aulas- no tarda ni un segundo en responder: «En lo físico, las instalaciones han mejorado muchísimo, y en lo educativo, nos hemos ido adaptando a los nuevos tiempos y a la nueva legislación», dice echando la vista atrás. También cuenta que a los niños de hoy en día les cuesta más aceptar las normas y las reglas, «porque, cada vez con más frecuencia, son los que mandan en casa», y asegura que su mayor satisfacción ha sido ver cómo esos pequeños a los que ha dado clase son ahora «profesionales responsables y, lo que es más importante, buenas personas». Además de lo que cuenta Pimpa Beceiro, otras muchas cosas han cambiado en Cristo Rey. Hoy en día la mayoría de las religiosas ya no llevan hábito, los uniformes son de color azul -atrás quedaron aquellos pichis de cuadros rojos y grises de los setenta-, y en las aulas, además de niñas, también se pueden escuchar voces masculinas.
La filosofía
Sin embargo, Araceli García asegura que la filosofía del centro sigue siendo la misma, porque «si no esto ya no sería Cristo Rey». Se refiere la religiosa al espíritu con el que, allá por el año 1876, el padre José Gras y Granollers fundó la orden religiosa persiguiendo un objetivo: difundir los valores humanos y cristianos a través de la enseñanza. Actualmente, la comunidad educativa de Cristo Rey está compuesta por 14 religiosas, 43 profesores y unos 600 alumnos. Coral Suárez, la jefa de estudios -otra veterana de las aulas junto a profesoras como Julia Ocampo, Blanca Bierna, Meca Arcos, Teresa Caramés o la recientemente jubilada María Luisa Montes-, asegura que el centro ha dado pasos muy importantes en los últimos tiempos. ¿Por ejemplo? «La obtención de la certificación de calidad ISO 9001» apunta orgullosa la directora.
Y Coral Suárez anuncia, además, otro logro reciente: el colegio Cristo Rey tiene listo ya un proyecto bilingüe gracias al cual algunos grupos de alumnos de primaria y de secundaria podrán dar una asignatura completa en inglés a partir del próximo curso.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios