El plan para el ARI lleva cuatro meses paralizado a la espera de una reunión con la consellería

La Voz

FERROL

El plan para que Recimil se beneficie de las ayudas que conlleva la declaración de una área de rehabilitación integral (ARI) lleva paralizado desde el pasado mes de noviembre. Entonces, el propio edil Miguel Reimúndez llevó a pleno esa petición para, si el pleno lo aprobaba, tramitarlo ante la Consellería de Vivenda. Sin embargo, esa petición se quedó sobre la mesa toda vez que, tras una reunión de urgencia, los cinco partidos decidieron aparcar la solicitud a la espera de que se definiera mejor la propuesta.

El proyecto que presentó Reimúndez, duramente criticado por la oposición por «inconsistente», suponía una inversión de 38,1 millones de euros, de los cuales 17,7 procederían de fondos del Concello y el resto (en torno a 21 millones), de otras administraciones con las que aún no hay ningún convenio cerrado. Se trata del Gobierno central, la Consellería de Vivenda y la Universidade da Coruña. De ese desglose se suponía que un 16% de toda la inversión iría por cuenta de los alquileres de las viviendas, que se subirían hasta rondar los 125-150 euros, aunque es un dato provisional.

El programa de rehabilitación, siguiendo ese mismo cronograma, debería iniciarse este mismo año para finalizar en el 2017, a un ritmo de 125 intervenciones en vivienda cada año.

Desde entonces, como ha admitido el departamento local, no ha habido avances con la consellería. El BNG, partido que dirige esa administración, dejó caer durante aquel pleno en noviembre la posibilidad de ceder todo el barrio a la Xunta para que se encargue de su recuperación. Esa alternativa, como ha defendido el propio Reimúndez, ha quedado descartada por el «inmenso valor» que tienen las conocidas como casas baratas. De momento no hay fecha para volver a llevar el asunto a pleno.