La Xunta constata un descenso del decomiso de marisco a furtivos

FERROL

El furtivismo ha sido, un año más, uno de los principales quebraderos de cabeza para el sector marisquero en la ría de Ferrol, la que tradicionalmente más sufre esta lacra en toda la costa de Galicia junto a la también siempre conflictiva zona coruñesa de O Burgo.

Pese a que las cifras continúan siendo elevadas, la Consellería de Pesca ha constatado, sin embargo, un descenso en el número de decomisos durante el 2007. En los últimos doce meses el trabajo de vigilancia de la consellería y los propios profesionales del mar ha servido para interceptar 708 kilos de marisco que iba destinado a ser comercializado en el mercado negro. En el 2006 fueron cerca de un millar.

Este descenso se toma, sin embargo, con cautela. Aunque todo apunta a que se ha producido una bajada en la actividad de los ilegales, la cruz de la moneda se encuentra en el hecho de que los bancos marisqueros más productivos de la ría están declarados como zona C por su elevada contaminación orgánica. Dicho de otro modo, su producción no debe ser consumida sin pasar antes por una etapa de depuración. O sea, el marisco que se esquilmó de forma furtiva en el 2007, en la mayor parte de los casos, no es apto para la alimentación.

Salud pública

Pero, a pesar de darse esta coyuntura, que incide directamente en la salud pública, los bivalvos -principalmente la almeja, directamente afectada por las zonas C- continúa siendo el mayor objetivo de los ilegales. Las cifras hablan por sí solas: de los mencionados 708 kilos de producto requisado, siempre según las informaciones oficiales de la Consellería de Pesca, 679 kilos se correspondían con bivalvos. Supone esta cantidad el 12% de todo el marisco incluido en esta clasificación incautado durante el pasado año en el conjunto de las rías de Galicia.

Por lo que respecta a los materiales decomisados durante el 2007, en este caso la cifra es similar a la del 2006: un centenar de piezas. Como se puede apreciar en la tabla anexa, han sido 113 los diferentes útiles interceptados, que van desde aparejos a nasas pasando por vehículos y equipos de buceo.

Refuerzo del control

Desde la Xunta se destaca, por otra parte, el importante incremento de las tareas de control que se ha realizado en la zona de la ría de Ferrol para luchar contra el expolio de los recursos marinos. Durante el pasado año, de hecho, se contabilizaron un total de 966 acciones de inspección. En otras palabras, casi el doble que en el 2006. La mayoría, sin embargo, no concluye con incautaciones de marisco ni con la apertura de actas de infracción. De todos modos, desde el Gobierno gallego se resalta el «esforzo» realizado en este terreno con medios tanto aéreos como marítimos y terrestres.

También cabe subrayar, por otro lado, que el Servizo de Gardacostas de Galicia, perteneciente a la Consellería de Pesca, realizó durante el 2007 un global de 16.745 actuaciones de inspección en las rías gallegas. En total se decomisaron 23.548 kilos de distintas especies pesqueras -que conforman el grueso- y marisqueras y se interceptaron 12.726 piezas de material.