El cableado entre edificios del centro deberá desaparecer para ir bajo tierra

FERROL

11 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

ferrol | La cuadrícula perfecta que conforma el barrio de A Magdalena es también una telaraña de cableado al aire libre y contadores en la calle que exigen una solución por el bien de la estética y también de la seguridad. El plan especial urbanístico, que este mes tiene pensado aprobar de forma definitiva el Concello, estipula que toda esa red de plástico que va de uno a otro edificio habrá de desaparecer de forma progresiva de forma que los espacios entre edificios queden limpios. Incluye además el documento como otra de sus exigencias que en toda actuación sobre un edificio, bien sea de obra nueva, rehabilitación o reforma, habrá de hacer desaparecer los contadores de servicio que aún hoy se ven en el exterior de los edificios.

Iniciativas similares se han adoptado anteriormente en otros cascos históricos de la comunidad, como el de Santiago, si bien, años después de la aprobación de su plan urbanístico especial, no se ha acometido en su integridad. Va además en consonancia con el artículo 46.5 de la Lei de Patrimonio Cultural de Galicia (LPCG).

Los redactores del informe para Ferrol advierten de que será un proceso caro para la Administración. Propone que se firme un convenio con las diferentes operadoras -telefonía y electricidad, principalmente- para que se lleve a cabo esa sustitución de forma progresiva.

Para ello, el plan defiende la redacción de un Plan de Renovación do Alumbrado que incluya las nuevas canalizaciones y sistemas de iluminación pública; estos últimos ya se han ido instalando entre las plazas de Armas y de España. Todo ese cableado, defiende el documento urbanístico, habrá de ir bajo tierra y para ello se podrá aprovechar la reurbanización de calles que se acometerá durante los próximos años. Sin embargo, en las calles en las que ya se han ejecutado esas obras no se ha producido ninguna renovación en este sentido.

Ese antiestético cableado deberá ir así soterrado y únicamente aparecer por la fachada, preferentemente a partir de la primera planta. En lógica, no se autorizará, a partir de la entrada en vigor del plan, nuevas instalaciones de este tipo que queden a la vista.

Antenas, cartelería, toldos...

El plan especial detalla además otras batería de restricciones en materia de instalaciones eléctricas. Así, quedará vetada la colocación de placas solares de cualquier tipo. También la instalación de antenas de telefonía móvil, si bien no especifica qué sucederá con las 20 que ya están instaladas en diferentes calles (principalmente en el edificio de Telefónica en la calle María), según datos del Ministerio de Industria.

Con respecto al resto de antenas -televisión y radio-, el documento urbanístico especifica que únicamente se podrá colocar una por edificio y en lugares que no perjudiquen la imagen urbana del conjunto. También ésta es una indicación genérica de de la LPCG.

Igualmente, el plan recoge que no se podrá instalar cartelería que afee el conjunto del barrio; habrá de ir en consonancia con la armonía del casco histórico y si únicamente dan servicios públicos, anuncian comercios o son de señalización. Además, se dejará en suspenso la colocación de toldos, cuya autorización quedará pendiente de los que decida la administración municipal.

Las exigencias estéticas del Pepri (iniciales de Plan Especial de Protección e Rehabilitación Interior) alcanzan también la gama de colores que se podrán emplear en las fachadas (grises, azulados, verdosos, rosados, ocres, tonos tierra, rosáceos o blancos) y los materiales que únicamente se podrán instalar en esos exteriores. Se impedirán así chapados, cerámicas, hormigón visto, elementos prefabricados.

La existencia de esos materiales en alguno de los edificios (sobre todo la cerámica, herencia de una época en A Magdalena) ya existentes habrá de eliminarse cuando se acometan obras de reforma; en caso contrario, la administración no concederá licencia de obra, salvo en caso de trabajos de higiene o de conservación para evitar su ruina.