La presión militar aísla al grupo que retiene a los cooperantes españoles

Melchor Saiz-Pardo

ESPAÑA

El PSOE considera factible trabajar por la liberación de los apresados sin negociar con Al Qaida

04 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), la franquicia de Bin Laden en el norte de África, difundió el sábado en Internet doce nuevos vídeos yihadistas tras varias semanas de silencio. En los casi 120 minutos de exaltación terrorista, AQMI no ofrece pista alguna sobre los cooperantes Roque Pascual, Alicia Gámez y Albert Vilalta, secuestrados por este grupo el pasado 29 de noviembre en Mauritania, ni sobre los otros tres occidentales (un francés y una pareja italiana) que también están en su poder.

Los servicios de inteligencia españoles, que han pedido, a través de los mediadores malienses, una prueba de vida de los cooperantes e información del estado de las heridas de Vilalta, creen que la célula que mantiene secuestrados a los españoles en algún punto del desierto de Kidal, en el noroeste de Mali, no ha podido hacer llegar imágenes de las víctimas a sus centros de propaganda. El refuerzo de la seguridad en la zona tras los últimos secuestros con el envío de nuevas unidades militares de Mali, Mauritania y Argelia probablemente haya hecho que el grupo se haya quedado aislado y que no intente ningún contacto con sus bases para no desvelar su ubicación.

Los doce vídeos son las primeras grabaciones que AQMI distribuye desde el secuestro de los españoles. Las imágenes, acompañadas de un audio muy deficiente, llevan la firma y el anagrama de Fundación Al Andalus, la productora multimedia de AQMI, por los que los especialistas de los ministerios de Exteriores y de Defensa los consideran de «absoluta credibilidad». De hecho, fue esta Fundación Al Andalus la que el pasado 9 de diciembre reivindicó, a través de una nota colgada en una página web yihadista, el secuestro de los tres españoles.

Los vídeos, que ya han sido analizados en su totalidad por los expertos de los servicios de inteligencia y por varios traductores, son una «demostración de fuerza», según los expertos. Las grabaciones muestran en su mayoría entrenamientos en zonas desérticas (probablemente de Mauritania y Argelia) y boscosas (quizás de Mali) y sesiones de tiro con fotos de mandatarios internacionales como dianas. También aparecen varios imanes haciendo llamamientos a la guerra santa y fotografías del número dos de Al Qaida y mano derecha de Bin Laden, el egipcio Ayman al Zawahiri.

Los expertos de inteligencia, a pesar de la mala calidad sonora, han logrado descifrar casi todo el audio, sin encontrar ni una sola referencia, ni siquiera indirecta, a los secuestrados. Tampoco aparecen en las cintas las habituales amenazas a los países occidentales, en particular a España y Francia.

El CNI, que ya ha contactado a través de intermediarios con los captores y que ha logrado hacer llegar al grupo medicinas para tratar las heridas de bala que Vilalta sufrió durante el secuestro, cree que los catalanes están en manos de las más importante y radical facción de AQMI, la autodenominada Brigada Tareq Bin Zayad, un grupo con una experiencia ya abultada en secuestros de occidentales y que está liderado por un yihadista irredento, Abdel Hamid Abu Zayd.

Siete millones

Los informes de Exteriores y Defensa sitúan a los españoles en algún lugar del norte de Mali, muy cerca del punto donde confluyen las fronteras de este país con las de Níger y Argelia. Según algunas fuentes, los secuestrados han hecho saber a las autoridades españoles, a través de los mediadores malienses, que reclaman 7 millones de dólares para liberar a los cooperantes.

La secretaria de Relaciones Internacionales y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, declaró ayer que es posible trabajar para la liberación de los secuestrados sin negociar con Al Qaida. «Ningún Gobierno negocia con terroristas, pero ningún Gobierno abandona a su suerte en el desierto a tres ciudadanos secuestrados por el islamismo radical», dijo.