La derecha y la izquierda fustigan los Presupuestos de Zapatero

ESPAÑA

PP, CiU, ERC, ICV, BNG y UPyD arremeten contra el Gobierno y lo acusan de haber fracasado ante la crisis y el paro

21 oct 2009 . Actualizado a las 13:39 h.

La vicepresidenta económica, Elena Salgado, defendió ayer unos Presupuestos que dijo son los mejores posibles, ya que estimularán una recuperación que será «lenta y difícil», protegerán a los más desfavorecidos y sentarán las bases de un nuevo modelo productivo, pero tuvo que soportar las descalificaciones de la derecha y la izquierda del Congreso. El Gobierno compareció con el apoyo en el bolsillo del PNV y Coalición Canaria, lo que le aseguraba superar este primer trámite parlamentario y, por lo tanto, el rechazo en la votación de hoy de las seis enmiendas a la totalidad, que presentaron el PP, CiU, ERC, IU-ICV, el BNG y UPyD.

Mariano Rajoy empleó un tono muy duro en su intervención, jaleada por los suyos. Ninguneó a Salgado, a la que dijo que no responsabiliza de unos Presupuestos que «disfrazan la realidad, maltratan a la economía y perjudican a todos los españoles», sino a José Luis Rodríguez Zapatero, el auténtico culpable del «desastre económico». Advirtió de que no ayudarán a la recuperación, ya que parecen «diseñados para poner las cosas peor», pues proponen «incrementar la deuda, subir los impuestos y extender el paro».

Intereses particulares

El líder del PP acusó al PNV y a Coalición Canaria de apoyarlos por intereses particulares. Pero, sobre todo, centró sus críticas en los nacionalistas vascos, a los que echó en cara que juzgaron «tan lúcida como negativamente estos Presupuestos que ahora se disponen a bendecir», con el argumento de que no importa que sean buenos o malos, sino que el País Vasco obtenga algún beneficio.

Salgado y Rajoy protagonizaron un tenso cara a cara. La ministra de Economía aseguró que su interlocutor había sido «previsible» y lamentó que no hubiera tenido tiempo a preparar el debate, debido a sus «múltiples ocupaciones», en una alusión velada a los últimos acontecimientos del caso Gürtel. Salgado espetó al líder popular que prefiere que «haya crisis y malestar social para conseguir lo que no ha sido capaz», le reprochó que una vez había puesto de manifiesto que ni tiene ni una sola idea para salir de la recesión y consideró un factor de riesgo para salir de la crisis el comportamiento de la oposición. Rajoy se declaró honrado por ser previsible, porque eso es lo que se necesita el país, en contraposición a Zapatero, al que calificó como una «máquina de generar incertidumbre y desconfianza», y a los Presupuestos como «letales para España, las clases medias y los trabajadores».

También muy crítico, el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, culpó a Zapatero de la «desorientación e improvisación de la política económica», dijo que los Presupuestos ponen en peligro el Estado de bienestar y no sirven para generar confianza, y que la subida de impuestos penaliza a las clases medidas. Joan Ridao (ERC) acusó al Gobierno de dejar las cosas como están y esperar a que se arreglen por sí solas, señaló que «no hay nada más antisocial que no luchar contra el paro» y afirmó que los Presupuestos tienen «más maquillaje que la señorita Pepis». Además, criticó que no se haya alcanzado un acuerdo sobre la gestión de El Prat. Salgado lo acusó de ser un irresponsable y le recordó el acuerdo de financiación favorable a Cataluña. Joan Herrera (ICV) acusó al Gobierno de no cumplir lo que dijo, que pagarían los que más tienen, mientras Rosa Díez denunció que son las cuentas de un «Estado residual».