El hombre herido de un disparo por defender a una mujer denuncia que le quitan la pensión

Efe

ESPAÑA

El hombre que hace tres años recibió un disparo en la cara al forcejear con un homicida que quería matar a su ex mujer en un bar de Muchamiel (Alicante) denunció públicamente que le han retirado la pensión de 600 euros por invalidez, pese a que sigue discapacitado por las secuelas.

La gesta de Vicente Pascual García Juan, de 41 años, fue noticia de primera página el 20 de marzo del 2006, cuando salvó de la muerte a una camarera del bar La Tostaíta, hasta el punto de que se le concedió la encomienda de la Orden del Mérito Civil, a propuesta del Gobierno.

Aquel día, García Juan, que trabajaba en la construcción, tomaba una consumición en el momento en que un hombre que llevaba tres años en excedencia voluntaria de la Policía Nacional entró en el local e hirió de un disparo en un brazo a la camarera, de 46 años, que era su ex esposa. García Juan no se lo pensó dos veces y se abalanzó sobre el agresor, lo que ayudó a la huida de la víctima, pero recibió un disparo en la cara que le destrozó la mandíbula. Acto seguido, el agresor se retiró a una pequeña estancia dentro del bar y se suicidó de un disparo en la cabeza.

Este vecino de San Juan de Alicante, muy cerca de Muchamiel, fue trasladado muy grave al hospital universitario de San Juan, y desde entonces no ha podido recuperarse de las secuelas tanto físicas como psíquicas. En los últimos tres años y medio ha sido objeto de siete intervenciones quirúrgicas con prolongados posoperatorios, sin que mejore su situación, ya que se le han practicado injertos del peroné y la cadera en la zona maxilar, pero los ha rechazado.

Los médicos ven como única solución el injerto con una pieza especial de titanio.