Germana Artiel, la madre de la niña de 13 años que fue violada en la playa de Isla Cristina, reclamó ayer justicia para su hija y aseguró que los presuntos autores «la amenazaron en todo momento». Artiel explicó que le costó mucho que su hija le explicara a ella y a su hermana lo sucedido, ya que los agresores la amenazaron para que no dijera nada. También quiso dejar claro que su hija, que tiene una discapacidad psíquica, «no consintió en ningún momento, como se está diciendo por ahí. Tiene 13 años, le partieron la ropa y llegó con los brazos llenos de moratones de intentar escapar», indicó.
Artiel pidió a las madres de los presuntos autores que se pongan en su lugar. «A mí me han destrozado la vida, pero a ella también», aseguró, y pidió además que los siete menores implicados en la violación de su hija sean juzgados, incluso los que tienen menos de 14 años -y, por tanto, carecen de responsabilidad penal- porque «todos han estado en el mismo sitio y son todos iguales».