El anuncio de un nuevo ministerio de deportes avala la tesis de una inminente crisis en el Ejecutivo
Sebastián, Corbacho, Álvarez y Fernández Bermejo son dudas en un Gabinete en el que podría entrar José Blanco
El anuncio de Zapatero de que prevé nombrar un ministro de deportes ha hecho saltar las alarmas sobre un tema del que se habla hace tiempo: una inminente remodelación ministerial. Fuentes socialistas admiten que no se trató de una improvisación del presidente y mucho menos de una broma, y conceden todo el crédito a una futura crisis de Gobierno.
Aunque Zapatero es poco dado a los cambios y en la pasada legislatura solo los hizo obligado por las circunstancias, la justificación para una crisis tan temprana sería el agravamiento de la situación económica internacional y la depresión que se avecina. La recesión ya ha modificado notablemente los objetivos del Gobierno para la legislatura. Si en un principio se pensó en profundizar en las reformas sociales y se nombró un gabinete adecuado para ello, ese proyecto ha quedado arrumbado y desde el Gobierno ya solo se piensa en la economía. El aborto, la eutanasia e incluso la aplicación plena de la Ley de Dependencia pueden esperar. Y si el proyecto es otro, se necesitan otras personas para impulsarlo.
El objetivo sería comenzar el nuevo período parlamentario con un equipo reforzado tras el año nuevo que deje claro que la determinación prioritaria del Ejecutivo es hacer frente a la crisis y paliar sus efectos en la vida diaria de los ciudadanos.
¿Y en qué áreas, además de en Deportes, se reforzaría el Gobierno? El ministro de Industria, Miguel Sebastián, parece haber perdido peso en el círculo de confianza de Zapatero. El ex candidato a alcalde de Madrid no ha cuajado en el puesto. Sus propuestas no han pasado de gestos populistas, como el de quitarse la corbata en verano; anuncios fallidos como el de regalar una bombilla de bajo consumo a todos los españoles o directamente fracasos, como el plan Vive para coches ecológicos, al que apenas se han apuntado 20 personas. Sebastián, poco dado a la disciplina, ha chocado además con Zapatero en temas muy sensibles, como el de la entrada de la rusa Lukoil en Repsol. El problema es buscar destino a Sebastián.
Prioridades en Trabajo
El caso de Celestino Corbacho es distinto. Fue nombrado en Trabajo e Inmigración pensando más en la segunda función. Pero la crisis ha disparado el paro sin que desde el ministerio se haya acertado a proponer medidas más allá de borrar de las listas del desempleo a las personas prejubiladas. Inmigración ha pasado a segundo plano y ahora prima Trabajo, para lo que se necesita otro perfil.
Otro ministerio muy ligado a la recuperación económica es Fomento. El Gobierno mantiene que la fuerte inversión en infraestructuras actuará como dinamizador de la industria y el empleo. En ese plan podría enmarcarse el aplazado relevo de una Magdalena Álvarez muy desgastada para ser sustituida por José Blanco. El vicesecretario general del PSOE podría entrar así en el Gobierno, una vez que Leire Pajín haya logrado hacerse con las riendas del partido bajo su tutela.
Por último, y al margen de la crisis, Zapatero podría aprovechar para relevar al titular de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, enfrentado con la judicatura y la oposición y cuyo perfil duro choca con la estrategia de consenso de Zapatero personalizada en el nombramiento del moderado Dívar en el Consejo General del Poder Judicial.
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