Los once diputados de siete partidos condenados por las urnas a convivir en el estrecho espacio del Grupo Mixto llevaban semanas pensando fórmulas para ganar espacio. Físico y político. Y ayer se confirmó la solución, en la que el BNG será protagonista. Los dos diputados del BNG se unirán temporalmente a los tres de ERC y a los dos de IU-ICV para formar un grupo propio diferenciado del Mixto. Una vez creado, y en el plazo más breve posible, los dos escaños del BNG regresarán al Grupo Mixto, que quedará así aligerado y con solo seis miembros (2 del BNG; 2 de CC; 1 de Nafarroa Bai y 1 de UPyD). El propio portavoz del BNG, Francisco Jorquera, reconoció que se trata de una «chapuza». Pero existen precedentes y estaban en juego muchos intereses políticos y económicos.
Tener un grupo propio implica, al margen del evidente mayor protagonismo parlamentario y más tiempo para las intervenciones, una serie de subvenciones económicas y privilegios en forma de despachos y otros medios. Aunque ERC e IU-ICV sumaban el mínimo de cinco diputados exigido para tener grupo, no alcanzaban el 5% del voto a nivel nacional requerido. Se quedaban en el 4,97%, con lo que el préstamo temporal del 0,82% alcanzado por el BNG en las pasadas elecciones les permite superar esa barrera. La maniobra del BNG tendrá un coste para la formación nacionalista. A pesar de ello, Jorquera aseguró ayer que lo único que han pedido es tener durante la sesión de investidura un tiempo de intervención igual al que le correspondería en un Grupo Mixto de seis miembros, es decir, un tercio del total, al contar con dos escaños. En el acuerdo para formar el nuevo grupo se incluye por supuesto la no obligatoriedad de que sus miembros voten en la misma dirección.
«Solución técnica»
Jorquera aseguró ayer a La Voz de Galicia que lo acordado es solo una «solución técnica» a la que el BNG no concede valor político y que se han visto obligados a realizar tras constatar la «nula voluntad» de los partidos mayoritarios de facilitar una salida que permitiera aligerar el Grupo Mixto. Jorquera consideró además «justo» que ERC e IU-IC con los que el BNG no es «homólogo» políticamente formen grupo ya que contaban con el 4,97% de los votos. «No tenemos ninguna voluntad de permanencia en el nuevo grupo», aclaró el portavoz del BNG, que explicó también que antes de tomar esta decisión habló con sus socios en Galeuscat del PNV y CiU, que comprendieron sin problemas que lo que ha hecho el Bloque es simplemente permitir una solución que beneficia no solo a todos los partidos encuadrados en principio en el Grupo Mixto sino «a toda la Cámara». Respecto al hecho de que el BNG favorezca a IU, con la que compite en Galicia, Jorquera dijo que en el Bloque no son «tan mezquinos» como para valorar eso y que promueven la mayor pluralidad política en Galicia y en el resto del Estado.
La solución alcanzada no está exenta de polémica, ya que la diputada de UPyD, Rosa Díez, aseguró que no estaba dispuesta a avalar la «chapuza» de que el BNG haga un viaje de ida y vuelta en el Grupo Mixto por considerarlo un «uso instrumental» del reglamento.