Los cortes en trenes de cercanías convierten Barcelona en un caos

La Voz

ESPAÑA

29 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Pero las obras del AVE a su paso por Barcelona no solo han causado molestias y miedos en los vecinos del Gornal. Miles de usuarios se han visto afectados por el corte del servicio de cercanías de la zona sur de Barcelona y por la desviación de los trenes de larga distancia.

«Barcelona es un caos», expresa con resignación Ana Fernández. Mientras espera que llegue su madre procedente de un tren de Madrid, relata que su marido la pasada semana sufrió varios atascos cuando tenía que salir de la ciudad. El convoy tiene un retraso de una hora y lo que no sabía ella ni su hermano, que fue a dejar a la madre de 74 años y enferma de alzhéimer en la estación de Atocha, era que el tren iba a hacer transbordo en Vilafranca para coger un autobús con destino a la estación de Sants. «Imagínate el problema. Además, nos han tenido mareados, mandándonos de un sitio a otro», se queja Ana.

El 70% de los trenes de larga distancia han tenido que ser desviados y se ha tenido que acomodar a los pasajeros en autobuses, según fuentes de Renfe.

Hay otros viajeros para los que las molestias producidas por la obras del AVE es el pan de cada día. Son aquellos que se tienen que desplazar en cercanías. Renfe ha puesto un servicio gratuito de autobuses para realizar las líneas suspendidas, pero esto supone para muchos retrasos y quebraderos de cabeza. Como para David, estudiante de Empresariales en Barcelona y que vive en Calafell, provincia de Tarragona: «He calculado que tardo un 50% más de lo normal. Fastidia mucho levantarse 45 minutos antes, sobre todo cuando el despertador lo tengo que poner las 5 y media». Tomás Palomar, que también tiene que hacer uso de estos autobuses, se queja que todo esto «se podría haber hecho de otra manera», aunque reconoce que «ahora Renfe está haciendo lo que puede».