En el PP no lo fían todo al tirón de Rajoy y llevan tiempo haciendo cuentas. Saben que la mayoría absoluta está casi imposible para los dos partidos y que para que el PP gane será necesario que no haya una alta movilización. Según las cuentas de Acebes, los populares están en condiciones de alcanzar la victoria si la participación no supera el 70%. En el 2004 alcanzó el 77,21%, pero esa alta movilización que benefició al PSOE estuvo condicionada por los atentados del 11-M. En los comicios del 2000, que el PP ganó por mayoría absoluta, la participación llegó sólo al 68,71%.
El PP sabe que tiene un electorado muy fiel independientemente del candidato, como lo demuestra que en Madrid voten el mismo número de personas a Aguirre y a Gallardón, totalmente enfrentados entre sí. Según los sondeos que expuso ayer Acebes, un 85% de quienes votaron al PP volverán a hacerlo en el 2008, mientras el PSOE ha perdido 10 puntos en esa misma estadística. Y, también según Acebes, un 3,8% de los votantes socialistas están dispuestos a votar ahora al PP. Ese traspaso se debe básicamente a los descontentos con la política territorial y antiterrorista de Zapatero, por lo que el PP explotará esa faceta.