Navarro explica que el incremento de accidentes de motoristas no tiene nada que ver con los quitamiedos, sino con el uso de máquinas de alta cilindrada en ciudades
09 sep 2007 . Actualizado a las 00:58 h.A pesar de un verano dramático, Pere Navarro no se amilana. Cree que las críticas alimentan el debate sobre la seguridad vial y repite que la siniestralidad hay que verla en perspectiva. Le preocupa la cantidad de motoristas muertos y anuncia que pronto se regulará el acceso a las máquinas de alta cilindrada. No piensa que el estado de las vías esté detrás de los accidentes, «más bien depende de la responsabilidad de cada uno», dice, y anuncia que, tras el carné por puntos, ya calienta motores para el «siguiente escalón», la reforma del Código Penal, que castigará el exceso de velocidad y el alcohol.
-¿Pensaba que este verano iba a registrar tanta siniestralidad?
-La conclusión es que en julio y agosto queda mucho trabajo por hacer, aunque siempre digo que el balance hay que mirarlo en perspectiva. Partíamos de los mejores resultados de nuestra historia y no nos podemos venir abajo tras un mal agosto. Además, para seguir rebajando los muertos hay que creérselo. En Europa nos felicitan por los avances y aquí nos fustigamos tras un mal verano.
-Tres de cada cuatro víctimas murieron en carreteras convencionales, ¿cómo se explica esto?
-Es una constante. Son vías más peligrosas y hay que circular con precaución. Los radares en esas carreteras ayudan, pero no arreglan a corto plazo la siniestralidad. Pero hay que incrementar los controles porque en Gran Bretaña hay 7.000 radares, en Holanda, que es como Extremadura, 1.000, y nosotros sólo tenemos 300, los mismos que en todo Londres.
-Ha aumentado el número de motoristas fallecidos. ¿No será que estas máquinas tienen demasiada potencia para poco carné?
-Nos preocupan las motos de alta cilindrada en la ciudad. Se están consolidando como alternativa al automóvil para los desplazamientos urbanos y su siniestralidad es un fenómeno reciente, propio de un país rico. No tiene nada que ver con los quitamiedos ni con los turismos, ni siquiera con el joven que truca la moto.
-Parece que tampoco ayuda pilotar una moto de 125 con el carné de coche.
-Lo instauramos como un guiño a la movilidad en las ciudades. Es cierto que ha traído consigo un incremento del parque móvil, pero también de la siniestralidad, aunque no de forma proporcional. El problema es que de una moto de 125 se pasa a una más potente, bonita y veloz, y luego pasa lo que pasa.
-¿Limitaría el acceso a una cilindrada según la edad?
-El nuevo reglamento de conductores, que entrará en vigor a finales de año, traslada una directiva comunitaria que establece un acceso progresivo. Hasta los 18 años, 400 centímetros cúbicos, y sólo con 24 o dos años de experiencia, una superior.