Excepto Novagalicia, las entidades renuncian a buscar inversores para sumar capital
17 dic 2011 . Actualizado a las 10:33 h.Compromiso. Se han mojado. José María Castellano llegó a NCG -hoy Novagalicia Banco- para dar la vuelta a un proyecto que parte de su anterior equipo directivo quería haber abocado hacia una integración de alguna gran entidad, y de momento ha conseguido la adhesión de 17 grandes empresarios gallegos que pondrán sobre la mesa 70,4 millones de euros, todos de procedencia gallega. ¿Mucho? ¿Poco? El presidente del banco planeaba en esta primera fase la entrada de entre 150 y 200 millones, pero las circunstancias económicas no son iguales a las de su aterrizaje en junio; la situación en toda Europa se ha deteriorado considerablemente.
Esos 70,4 millones permiten recomprar solo un 2,59?% al Estado (el FROB), que sigue siendo el destacado primer accionista del banco, con más del 90?% del capital. En Novagalicia son, sin embargo, optimistas tras la primera entrada de capital privado. Empezando por el propio Castellano: «Es una gran satisfacción que, en un plazo tan corto, el proyecto pueda comenzar con el respaldo de muchos de los principales empresarios gallegos. Agradecemos esta demostración de confianza».
«Tal y como están los mercados, totalmente cerrados a la banca española, y con el FROB dentro del banco, que siempre detrae inversores, podemos decir que 70 millones son un éxito», explicaba ayer un ejecutivo de una caja convertida en banco recientemente. «Es una cantidad relevante, nadie compra, ya ni con aval de un Estado», apuntan analistas de otro banco en Madrid. Lo cierto es que Novagalicia es la única entidad que escarba buscando fondos privados para su capital, empezando por gallegos y siguiendo por internacionales, que podrían entrar en marzo o junio del 2012.
El resto de bancos han optado por otras salidas, sin tantas negociaciones. Liberbank (Cajastur), por ejemplo, se recapitalizó vendiendo activos como Telecable -su empresa de cable- al comprobar que la opción de captar inversores era imposible. Necesitaba 512 millones.
Algo parecido le pasó a BMN (Caja Murcia), que optó por colocar un producto, los bonos convertibles en futuras acciones, por 250 millones. Bankia, siendo el primer grupo financiero español, se llevó apenas 150 millones entre inversores institucionales, y eso tras una fuerte implicación del Gobierno hacia los empresarios para que saliera adelante el proyecto. El resto, hasta 3.000 millones, lo aportaron pequeños accionistas en bolsa. Banca Cívica recurrió también a la bolsa para captar fondos.
Más casos: Santander, BBVA, Popular, Bankia y Caixabank (La Caixa) precisan 26.000 millones en capital para cumplir con las exigencias de solvencia que marca Bruselas. Pero las cinco, gigantes del sector español, acudirán a medidas orgánicas internas (beneficios, conversión de nuevas acciones, generación de plusvalías con ventas...) para cubrir ese capital, sin tener que salir a la búsqueda de nuevos socios. Saben que la situación es complicadísima y nada apunta a que vaya a mejorar a corto plazo. «Es un éxito, aunque relativo por las expectativas que se habían creado», concluye una tercera fuente financiera. Conviene recordar que Castellano tiene como objetivo final la presencia de 700 millones de euros de inversión privada en el capital, el 20?% del total de la entidad.
Los inversores
El propio Castellano y su consejero delegado han desembolsado fondos. Junto a ellos hay conocidas firmas procedentes de las cuatro provincias gallegas, dedicadas a la inversión en fondos, el transporte, la construcción o la alimentación. Los principales son Inveravante (Manuel Jove), Gadisa (familia Tojeiro), Azkar (familia Somoza), Hijos de Rivera (fundadores de Estrella Galicia), Jesús Alonso (Jealsa Rianxeira, Rodman, Copasa, Coren, Egasa, San José (Jacinto Rey), Inversora Gallega de Cable o Hierros Añón (Manuel Añón). Este será el primer accionista privado, con un 1?% (25 millones de euros) del banco. El comienzo, a juicio de este empresario siderúrgico, «es bueno, y ahora habrá que ver cómo se desarrolla». Añón considera que las bases de la nueva entidad se están robusteciendo con esta captación. De momento, no obstante, no piensa aportar más capital.
A los anteriores se suman otras compañías menos conocidas como Raneve (Ramón Devesa), Igalux Innova, e Invega 46 (grupo Climagal). Precisamente la explicación de Jesús Martínez Loira, propietario de Igalux Innova Capital, con una participación «simbólica», resume bien el motivo general: «Nos hemos comprometido para apoyar el proyecto. A pesar de que el momento es extremadamente difícil, es una entidad consolidada, saneada y confiamos en el equipo que está al frente».
Posible ampliación
Los empresarios que han aportado esos 70,4 millones podrían ampliar sus fondos próximamente. Es el caso del grupo Climagal, que participa en el nuevo banco a través de Invega 46. «Hemos hecho un esfuerzo porque esta empresa confía en el señor Castellano, y lo más probable es que hagamos un esfuerzo mayor y que aumentemos nuestra inversión, porque confiamos en que el banco permanezca y sea gallego», afirma Juan Vega Álvarez, su gerente.
No se descarta que en el consejo se les habilite un asiento a estos inversores gallegos, aunque se decidirá cuando se cierre la venta, antes de mediados de enero. El FROB tiene 20 días a partir de ahora para suscribir la venta de su participación.
Los 17 inversores que apoyan a Castellano en la recapitalización de Novagalicia Banco tendrán las mismas condiciones que los inversores institucionales que puedan entrar en las próximas ventanas abiertas.