El euro quema sus últimos cartuchos

mercedes mora REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

03 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

demasiadas cumbres y otros tantos fracasos. Europa lleva casi dos años mareando la perdiz de la deuda. Y, mientras perdía el tiempo, lo que comenzó como un pequeño incendio en tierras helenas, se ha tornado en pavorosa hoguera que amenaza con devorarlo todo. La retórica ya no sirve. Ahora sí que sí, no queda otra que pasar a la acción. Y no vale cualquiera. Se precisan soluciones de enjundia y líderes a la altura de una desafío histórico. Casi nada.

Con las llamas de fondo, la cumbre del próximo viernes se presenta como una de las últimas oportunidades que tiene el euro de salir con vida de la trampa mortal a la que lo ha acabado arrojando la desidia de sus guardianes. Y lo peor es que ni siquiera está claro que los que han de salvarlo sean conscientes del peligro que corre.

Estas son las principales vías de escape que hay ahora sobre el tapete.

¿Qué propone Alemania?

Lo que quiere la canciller Angela Merkel es que por las venas de Europa corran litros y litros de disciplina fiscal y rigor presupuestario. Y, por supuesto, que los manirrotos purguen sus culpas. Que cuando saquen los pies del tiesto sean sancionados, incluso con la pérdida de su voto. Y que sea la autoridad comunitaria la que se encargue de velar por el cumplimiento de ese rigor.

¿Y Francia?

Sarkozy ha abrazado la religión prusiana -a la fuerza ahorcan- y su dogma del rigor presupuestario. Pero, con una importante diferencia. No quiere que nadie que no sean los propios Estados vigile las cuentas. Y no le hace precisamente ascos a la idea de que el BCE juegue un papel más contundente frente a la crisis. Pero, eso será, si es, después de pasar por el aro del eje francoalemán

¿Qué dice Bruselas?

Bruselas se niega a la Europa de dos o más velocidades que, en el fondo, propugnan Francia y Alemania. Y está preparando con el resto de los socios europeos una propuesta alternativa.