BBVA: «España entra en recesión»

maría José Alegre MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

Entre julio y septiembre 16 empresas o familias quebraron cada día

09 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La economía española se encuentra al borde de otra recesión, alerta el servicio de estudios del BBVA. La situación se explica por un crecimiento económico menor del esperado; por el agravamiento de la crisis de deuda soberana que, además, se ha vuelto sistémica; las dudas sobre la salud del sistema financiero, y la volatilidad en los mercados. El crecimiento se debilita, continúan la desaceleración del consumo privado y el ajuste inmobiliario, al mismo tiempo que crece la destrucción de empleo.

El panorama es sombrío y los expertos envían un mensaje al próximo Gobierno: no puede dilapidar la credibilidad ganada con el «cumplimiento impecable» de los compromisos de ajuste adquiridos con Europa. A ese rigor se debe la distancia que ahora separa la prima de riesgo de España e Italia y el alejamiento del foco de los ataques especuladores, explicaron Jorge Sicilia y Rafael Domenech, economista jefe y responsable de estudios de las economías desarrolladas, respectivamente, en el departamento de investigación del grupo bancario.

Para la reactivación económica es esencial que fluya el crédito, reconocieron los expertos. En esta fase de deterioro económico, conseguirlo no pasa tanto por la recapitalización que Europa ha exigido a España como por concluir la reestructuración y los saneamientos. El servicio de estudios identifica que el sector bancario nacional todavía tendrá que provisionar 60.000 millones adicionales por las pérdidas esperadas y aún no reconocidas de su exposición al ladrillo y prevé que habrán de cerrarse otras 5.000 oficinas, cuando apenas han echado la persiana unas 4.000 sucursales.

La actuación de los líderes europeos para evitar el contagio de la crisis de deuda es determinante, pero a escala nacional queda mucho por hacer, y el escenario no es alentador. BBVA ha corregido a la baja sus previsiones, y ahora piensa que el PIB, además de estancarse en el tercer trimestre, puede retroceder en torno a una décima en la recta final del año. No es técnicamente una recesión, pero se le acerca. Para el 2012, el crecimiento estimado se queda en el 1 % interanual, tres décimas menos que en la proyección del verano. Y ese débil ritmo de expansión está expuesto a riesgos como la prolongación de la crisis de deuda soberana o la paralización de las reformas nacionales.

Suspensiones de pagos, al alza

Por otra parte, el calvario de familias y empresas ante la imposibilidad de pagar sus deudas continúa. A lo largo del tercer trimestre, 16 deudores particulares o empresariales quebraron.

Así lo revelan los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que cifran en 221 los concursos acreedores en el primer grupo, un 23,5 % más que hace un año, y en 1.268 los del segundo, lo que supone un incremento del 26,2 %. En Galicia las empresas concursadas (80 en total) subieron un 35,6 % y cuatro familias quebraron.