Nadie calma a las bolsas

Mercedes mora REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Nuevo revés para el Ibex, que cae otro 1,69 % en otra jornada de nervios y confusión

07 sep 2011 . Actualizado a las 09:56 h.

El miedo volvió a pasearse ayer a su antojo por las mesas de operaciones. Anda crecido y no hay quien lo acalle. Lo intentaron ayer, sin éxito, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, con una defensa a ultranza del euro: la UE y la moneda única «sobrevivirán» y saldrán «fortalecidas» de esta crisis, dijo; y el máximo responsable del Banco Mundial, Robert Zoellick, quien matizó sus incendiarias palabras del sábado asegurando ahora que no cree que «Estados Unidos y el mundo vayan a entrar en una segunda recesión, aunque hay altos niveles de incertidumbre». No faltó tampoco la irrupción en escena de algunas voces españolas. Entre ellas, la de la vicepresidenta segunda y la del jefe del Ejecutivo, quien proclamó que España está lejos de ser rescatada.

Ni caso, los nervios y la confusión que suelen acompañar al pánico fueron la única respuesta que arrancaron de los mercados, que hace tiempo que entendieron que las palabras se las lleva el viento.

Los descalabros no fueron tan sonados como los de la víspera. El atractivo adquirido por algunos precios tras el batacazo de la víspera lo hizo posible. Porque lo que es en el capítulo del miedo a otra recesión y la debacle griega, nada ha cambiado.

En casa, el Ibex 35 añadió un descenso del 1,69 % a la sangría sufrida en las dos jornadas anteriores. En tres días se ha dejado en el camino un 9,4 %. Lo suficiente como para perder de vista los 8.000 puntos y hundirse en niveles que no se recordaban desde marzo del 2009.

Y eso que el día comenzó con un intento de rebote, como en el resto de las plazas europeas. Duró lo que tardó en advertirse que pintaban bastos en la apertura de Wall Street. Solo Londres consiguió cortar la racha de descensos. Subió un 1,06 %. Fráncfort se dejó un 1 %, París acabó bajando un 1,13 % y Milán retrocedió un 2 %.

Mientras tanto, en el mercado de deuda la prima de riesgo seguía instalada en niveles inasumibles a medio plazo para un país con unas perspectivas de crecimiento (si es que lo hay) como las de España. Cerró en 333 puntos, después de haber llegado a primera hora hasta los 345. La italiana acabó por encima de los 360. Y eso, con el apoyo del BCE, cuyo sello alcanzaron a reconocer ayer los operadores detrás de algunos movimientos.

Elena Salgado, en el centro de la polémica política ayer por no acudir a media mañana al Congreso de los Diputados para atender una comparecencia que la Cámara había anunciado, insistió en que la enorme brecha que separa a los bonos españoles a diez años de sus homólogos alemanes no se corresponde con «los fundamentales» de la economía española. A su juicio debería estar en torno a los 150 puntos. Puede que así sea. Pero, hoy por hoy, la batuta la tiene el mercado.

La prima de riesgo española cerró ayer en 333 puntos, tras tocar los 345.

333

Puntos básicos