Salgado vaticina que el acoso sobre la deuda podría continuar «durante varios días»
04 ago 2011 . Actualizado a las 14:26 h.El feroz ataque que está deparando agosto a la deuda española e italiana obligó ayer a la Unión Europea a mover ficha. De momento, solo en el terreno de las declaraciones. El primero en salir a escena fue el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, quien subrayó en un comunicado que los ataques a la deuda soberana de España e Italia son «claramente injustificados» si se toman en cuenta los datos fundamentales de sus economías; y menos aún si se analizan los planes de ajuste que ambos países han aprobado y puesto en marcha.
Además, recordó que los líderes de la moneda única lograron cerrar -no sin esfuerzo- en julio un importante acuerdo sobre el segundo paquete de ayuda a Grecia y de apoyo a cualquier otro país en apuros. Un gesto que debiera de ser suficiente para aplacar a los mercados.
El programa incluía la participación excepcional de los acreedores privados y sentaba las bases para dotar al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) de una mucho mayor capacidad de reacción mediante nuevas competencias. La cuestión, y esto explica el porqué de las prisas, es que la implementación del salvamento griego y la nueva estructura del FEEF requieren de una serie de trámites técnicos y legales que debe aprobar cada Estado. Con los mercados como están, eso no se puede demorar.
Así lo subrayan el Gobierno español y el comunitario. No se puede perder un minuto. «Es esencial que avancemos rápidamente en la ejecución, y enviar así una señal inequívoca de la determinación de la zona euro para hacer frente a la crisis de deuda con los medios acordes con la gravedad de la situación», explicó Barroso.
Los trabajos técnicos ya están en marcha «y se completarán con carácter de urgencia», añadió, para pedir a continuación un esfuerzo extra a los países. «La aplicación también requerirá la acción de los Parlamentos nacionales, y hoy me dirijo a los jefes de Estado y de Gobierno instándoles a garantizar que estas acciones se realizan sin demora», sentenció. Zapatero y el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, también coincidieron en que los países que comparten el euro deben aprobar «cuanto antes» los acuerdos.
Por su parte, y tras la reunión que mantuvieron en la Moncloa los integrantes del minigabinete de crisis convocado por el presidente, la ministra de Economía, Elena Salgado, hizo un llamamiento a la tranquilidad, aunque advirtió que el acoso contra la deuda aún puede mantenerse «durante unos días». La vicepresidenta achacó la tensión a la crisis de deuda de Estados Unidos, la intensa volatilidad de los mercados financieros, «que ha exacerbado tensiones ya existentes», así como a que aún no se hayan implementado los acuerdos alcanzados en julio. «Determinación, seguridad y mejora de la gobernanza europea». Así resumió Salgado lo que se ofrecerá a los mercados.
«El castigo a los bonos italianos y españoles está claramente injustificado»
J.?M. Durão Barroso
«Hay motivos de preocupación, sí, pero yo no calificaría la situación de gravísima»
Elena Salgado
«Los mercados no han sabido valorar nuestra solidez. Estamos a la altura de este reto»
Silvio Berlusconi