El cierre de la xarda obliga a adelantar la costera del bonito

Emiliano Mouzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

«No me queda más remedio que navegar mil y pico millas con la incertidumbre de perder entre 6.000 y 12.000 euros, si no quiero morir ahogado en tierra», dice el patrón del «María Digna Dos»

26 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«No me queda más remedio que navegar mil y pico millas con la incertidumbre de perder entre 6.000 y 12.000 euros, si no quiero morir ahogado en tierra junto a mi tripulación». Juan Carlos García Suárez, armador y patrón del bonitero María Digna Dos, solía zarpar de su puerto, el de Bermeo, en el País Vasco, para iniciar la costera del bonito, en la segunda semana de junio. Pero ayer su barco ya estaba atracado en A Coruña, en donde paró para realizar una pequeña reparación, cuando navegaba por aguas gallegas en busca de bancos de bonito.

«Llevábamos parados desde el pasado mes de noviembre cuando acabó la costera. En marzo nos abrieron la pesquería del verdel, pero solamente pudimos pescar quince días por orden del Gobierno, justificando no sé cómo la escasez de esta especie a pesar de que el mar está sellado de xarda», se queja. «Y mientras los vascos, cántabros y gallegos tenemos que amarrar nuestros buques, en nuestras aguas están pescando otros barcos comunitarios», subrayó ayer.

Juan Carlos y varios armadores prepararon su embarcación para el cerco, para complementar la pesquería del bonito con la xarda y el jurel: «Decían desde el Gobierno que fomentarían la pesquería selectiva y tradicional y ahora no tenemos topes para pescar». El patrón del Digna María Dos añade: «Solamente me queda rezar para encontrar bonito, sea donde sea, si no queremos hundirnos para siempre».