Está satisfecha de cómo transcurre el diálogo social en Galicia y pone en primer plano el trabajo de la Xunta, sindicatos y empresarios. La conselleira Beatriz Mato apuesta por el consenso, frente a lo que considera «soledad» del Gobierno central.
-¿De la mano de los agentes sociales se Gobierna mejor?
-Desde el momento en que desde Galicia, desde el Gobierno de la Xunta y los agentes sociales se puede dar un mensaje de diálogo y consenso sí se gobierna mejor. La idea y responsabilidad de gobernar es del Ejecutivo, pero cuando tus medidas cuentan con el aval de empresarios y sindicatos no digo que sea más fácil, porque las circunstancias no lo son, pero sí que es mejor que en soledad, y si no que se lo pregunten al Gobierno central.
-Continúa la sangría del paro en Galicia, ¿cuando tocará techo y se volverá a niveles del 8 o 9%?
-Es demasiado difícil en estas circunstancias poder hacer una evaluación de cuándo se podrá llegar al 8%, porque no creo que sea una competencia de la comunidad al cien por cien hacer esa evaluación. Galicia forma parte de un país, y todo lo que haga el Gobierno central va a afectarle. Por tanto, que tengamos o no una caja, que podamos aplicar o no el catálogo de medicamentos, influye en nuestra capacidad de ejecución e incide directamente en el empleo. ¿Hemos tocado techo? Prudencia. En el 2011 vamos a tener un horizonte de estabilidad, rondaremos la tasa de paro que tenemos ahora, del 15,4%, y estaremos en torno al 15,5%. Por ahí.
-Los socialistas acusan a la Xunta de esconder parados...
-Porque trabajamos. Hemos puesto en vigor un programa, que es actuar directamente con dos colectivos, que entendemos prioritarios: los menores de 30 años en paro, y los que llevan más de un año sin ningún tipo de intervención por el servicio público de empleo. Es un colectivo de casi 57.000 personas, de los que 53.000 son menores de 30 años, y 3.000 son esas personas que no han recibido una llamada. Esta actuación será de seis meses como mínimo, dándoles una correcta clasificación y después una orientación de los sectores emergentes en los que podrían trabajar.
-¿No se alterará entonces el censo de parados?
-Van a dedicarse en exclusividad 273 orientadores de empleo a este colectivo. Asignaremos un código de la Administración autonómica a estas personas para identificarlas, que nada tiene que ver con los que utiliza el Estado, que son los que realmente valen. A raíz de aquí ha surgido esta polémica absolutamente estéril y desde luego quien la maneja lo único que pretende es o desgastar o es un desconocedor absoluto de la legislación en materia de codificación del empleo. Porque quien quita y pone de la lista del paro a los desempleados es el Gobierno central, el único que tiene capacidad para hacerlo, y hay una orden ministerial de 1985 que dice quién está suspendido y no computa en la lista del paro, y quién no.