El Banco de España fija metas inalcanzables para que NCG siga siendo una caja y gallega
ECONOMÍA
Economía no modifica sus requisitos y obliga a Novacaixagalicia a buscar 1.527 millones
11 mar 2011 . Actualizado a las 11:51 h.Por si le quedaba alguna duda, Novacaixagalicia (NCG) ya tiene claro que le quedan semanas como caja de ahorros convencional. El Banco de España desveló ayer los millones que le faltan para cumplir con las nuevas exigencias del Gobierno y el resultado, aunque esperado, es claro: si NCG quiere seguir como hoy se conoce, precisa de 2.622 millones. Ha de tenerlos, o al menos asegurados, antes de septiembre. Tarea imposible.
El capital principal de la primera institución financiera gallega es el más bajo del sector, con apenas un 5,2%. La cifra en sí permitiría a la caja operar sin problemas en toda Europa (piden un 4%), pero no en España, donde el Gobierno ha impuesto las mayores exigencias de solvencia de todo el continente, con la sola excepción de Suiza (sus bancos son sistémicos, depende todo el país de ellos). Ese 5,2% de capital es resultado de un extraordinario trabajo de saneamiento cuando se ejecutó la fusión, por un total de 3.008 millones de euros. Pero ese esfuerzo, a costa de sus reservas (uno de los elementos que componen el capital), no ha contabilizado para el Banco de España. Si lo hubiera hecho, la situación sería bien diferente: solo necesitaría 595 millones. Una situación que, a juicio de la Xunta, revela un trato «discriminatorio».
Estando en esa situación, y sin cambios en decreto de recapitalización -la caja y la Xunta confiaban en un pacto PSOE-PP que lo flexibilizara-, a la caja solo le queda convertirse en un banco y desde ahí tratar de recapitalizarse. Operando a través de una ficha bancaria, como han decidido ya una gran mayoría de entidades (desde La Caixa a Caja Madrid), NCG tendrá que llegar al 8% de capital principal. En números, necesita 1.527 millones. Y lo ha de tener, de nuevo, tras el verano.
Trabajando con inversores
La caja gallega recordó ayer que está en contacto con inversores gallegos, españoles e internacionales (hay varias fortunas interesadas) para que participen en NCG Banco. Tiene que incorporar a su capital al menos a un 20% de inversores privados.
Sin embargo, el corsé que le ha impuesto el Gobierno hace muy complicado que la caja tenga el control de ese banco con más del 51% de la sociedad. Ese el principal objetivo de la entidad, según han ido desvelando sus directivos. El resto del accionariado lo conformarían esos inversores privados o públicos (una vía que está abierta). ¿Por qué es difícil tener ese control mayoritario? Porque la gallega precisa una fuerte inyección de capital -es la tercera más exigida, por detrás de Bankia y CatalunyaCaixa- y para participar los inversores le exigirán un descuento en sus acciones de alrededor de un 40%.
Vías abiertas
Sin embargo, la institución «no descarta nada», según confirmaban en la firma. Y ese «nada» quiere decir, por ejemplo, no descartar un SIP con otra caja, que aún así tendría que articularse a través de un banco. Tampoco se desecha la posibilidad de que entre el Estado, a través del FROB. Esa solución permitiría a la entidad tener dos años por delante para formular su plan de capitalización y después adquirir las acciones del Estado. Otras vías para buscar capital son la venta de sucursales y de participaciones industriales, en lo que ya está la entidad.
La partida a partir de ahora se juega con el Banco de España, que tendrá que aprobar el plan de reestructuración.